El teléfono suena. En la pantalla aparece un número conocido o, al menos, uno que podría serlo. Al otro lado, una voz que se presenta como tu banco y que te habla con mucha seguridad, usando datos personales, referencias a tu cuenta o a una operación reciente. Todo parece encajar. Y, sin embargo, la duda está ahí: ¿es realmente mi banco o alguien que se está haciendo pasar por él?
La suplantación telefónica se ha convertido en una de las formas de fraude más habituales y más complejas de identificar, ya que los delincuentes son más sofisticados, más creíbles y más difíciles de detectar en el momento. En ese contexto, la tranquilidad no viene de escuchar una voz convincente, sino de poder verificar que es real.
Con esa idea como punto de partida, Banco Santander ha puesto en marcha una nueva funcionalidad de seguridad integrada en su app que permite a los clientes confirmar, en tiempo real, si una llamada que están recibiendo procede realmente del banco.
El problema no es recibir una llamada, sino no poder comprobarla
Durante años, la recomendación ante una llamada sospechosa ha sido desconfiar, colgar y contactar uno mismo con la entidad por los canales oficiales. Un consejo sensato, pero que no siempre resulta fácil de aplicar cuando la llamada parece legítima, sobre todo cuando llega en un momento de urgencia o donde incluso se utiliza información real de la persona.










