A dos semanas de la cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía), el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a cargar este miércoles contra España. Lo hizo en presencia del secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, de visita en la Casa Blanca. “España es un espectáculo de horror. España es terrible. Es decir, no quiere pagar nada. Creen que van a recibir un trato de favor. España no está en un buen grupo, para nada es un buen grupo”, afirmó.Los datos no avalan las quejas de Trump contra España. Al menos tres de los 32 países aliados (Albania, República Checa y Eslovenia) no llegaron el año pasado el 2% de su PIB en gasto de Defensa, un listón que sí alcanzó España. En su informe anual, presentado el pasado 26 de marzo, Rutte daba por bueno que todos los países de la OTAN habían cumplido en 2025 el 2% del PIB en gasto militar al que se comprometieron en la cumbre de Gales de 2014. Fuentes diplomáticas admiten que las estimaciones de la Alianza Atlántica eran demasiado optimistas y la organización ha pedido a esos países que aporten documentación suplementaria antes de la cumbre de Ankara.España ocupaba tradicionalmente el furgón de cola de los 32 aliados en gasto militar, junto a países como Bélgica y Luxemburgo. La aprobación, en abril del año pasado, de una inyección extraordinaria de 10.471 millones de euros para seguridad y defensa ha cambiado el panorama. Aunque sigue estando en la parte inferior de la tabla, ya no figura entre los farolillos rojos. De hecho, España es uno de los países que mayor esfuerzo ha hecho para incrementar su gasto militar, con un aumento de más del 70% en los dos últimos años, hasta situarse en 38.000 millones de dólares, el octavo mayor presupuesto de la OTAN en términos absolutos. El propio Rutte reconoció en marzo que “España realmente está haciendo lo que tiene que hacer”. “A principios del año pasado, el gasto en defensa español rondaba el 1,3 o 1,4%. Pero en abril recibí una llamada de Pedro Sánchez, diciendo: ‘Vamos a llegar al 2%’. Y lo hizo”, explicó el secretario general de la OTAN.El disgusto de Trump, explican fuentes diplomáticas, no tiene que ver con lo que España hace sino con lo que España dice. El presidente español, Pedro Sánchez, fue el único que, en la cumbre de La Haya (Países Bajos) de junio del año pasado, se negó a asumir el compromiso de llegar al 5% del PIB en defensa en 2035 (un 3,5% de gasto puramente militar y el 1,5% para infraestructuras vinculadas a la seguridad). En realidad, hay muchos países que no tienen intención o posibilidad real de cumplir este objetivo, agregan las mismas fuentes, pero España es el único que lo ha dicho expresamente y eso ha irritado a Trump, al impedirle proclamar que todos los aliados se han plegado a sus exigencias.Rutte ha intentado navegar entre dos aguas, asegurando que España se ha comprometido a cumplir con los objetivos de capacidades fijados por la OTAN y que, para lograrlo, no tendrá más remedio que elevar su gasto militar puro hasta el 3,5%. “Sánchez insiste en que puede conseguirlo con el 2,1. Yo no creo que pueda conseguirlo, y pienso que el tiempo lo demostrará, pero ese es el punto en el que acordamos discrepar el año pasado, y eso no ha cambiado”, dijo a la salida de la Casa Blanca.De momento, España está cumpliendo con todos sus compromisos y ha anunciado una contribución suplementaria de tres aviones de reabastecimiento en vuelo, ocho cazas, una fragata y sistemas de defensa aérea para ayudar a tapar el agujero que ha dejado en los planes de contingencia la decisión del Pentágono de reducir sus fuerzas a disposición de la OTAN en caso de crisis, con el argumento de que los europeos deben asumir más responsabilidad en su propia defensa y que EE UU tiene que atender otros escenarios, como el Indopacífico. El otro motivo de fricción de Sánchez con Trump ha sido su negativa a permitir el uso de las bases de Rota y Morón y del espacio aéreo español para los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La actitud de España, subrayan las fuentes consultadas, no ha sido muy diferente a lo de otros países europeos —en la rueda de prensa con Rutte, el presidente estadounidense expresó su “decepción” con Alemania, Francia, Reino Unido e Italia— pero, como en el caso del 5%, el jefe del Gobierno español ha sido el único que ha hecho bandera de su rechazo a la guerra, mientras los demás evitaban el choque directo con Washington.El presidente español no fue invitado a la cumbre que el miércoles pasado mantuvieron en Berlín los mandatarios de Alemania, Reino Unido, Francia, Alemania y Polonia, quienes acordaron reforzar el pilar europeo de la OTAN y reafirmar el apoyo a Ucrania en la próxima cubre de Ankara. Aunque la ausencia de España agudiza su aislamiento, fuentes diplomáticas descartan que Sánchez pueda convertirse en cabeza de turco del enfado de Trump con sus aliados europeos. Entre otras bazas, cuenta con la complicidad del anfitrión, el presidente Recep Tayyip Erdoğan, que tiene en el presidente español a uno de sus mejores aliados. España ha estrechado relaciones militares con Turquía con la compra de 30 aviones Hürjet como futuro caza de instrucción para el Ejército del Aire y del Espacio, un contrato de 2.600 millones que llevará a una colaboración sin precedentes entre las industrias de defensa de los dos países. Además, Sánchez podrá presumir en Ankara de que España mantiene desde hace una década una batería de misiles Patriot en la frontera de Turquía con Siria. La decisión de no retirar su batería de la base de İncirlik ha hecho que España mantenga en solitario esta misión de la OTAN que, además de tener un alto valor político para Turquía, se ha demostrado muy útil para el seguimiento de drones y misiles lanzados por Irán durante la guerra con EE UU e Israel.
España deja el furgón de cola de los países con menos gasto militar de la OTAN pese a los reproches de Trump
Al menos tres aliados no llegaron en 2025 al 2% del PIB, alcanzado por Madrid tras aumentar un 70% su presupuesto de defensa en dos años









