En Estados Unidos, el Seguro Social es un programa del Gobierno federal, administrado por la Administración del Seguro Social (SSA), que proporciona protección financiera a los trabajadores y funciona como un sistema de aportaciones durante la vida laboral para garantizar ingresos en la vejez, en caso de incapacidad o fallecimiento.

Conforme a lo expuesto por la Administración del Seguro Social, el sistema distribuye la ayuda económica mediante diferentes programas regulados, aunque el más popular es la jubilación, que consiste en pensiones mensuales para trabajadores retirados. Ante esta situación, la edad plena de jubilación actual en EE. UU. se sitúa en los 67 años.

Sin embargo, en Estados Unidos la jubilación puede reclamarse de forma anticipada, con un monto reducido, a partir de los 62 años. Asimismo, el Seguro Social brinda apoyo económico a personas con condiciones médicas graves que les impiden trabajar y a los dependientes de un trabajador fallecido, como viudos o menores de edad.

A pesar de ello, durante una entrevista con el periódico digital Infobae, la asesora financiera Suze Orman advirtió que cobrar el Seguro Social en los Estados Unidos entre los 63 y 66 años, por temor a un posible recorte, puede dejar a los jubilados con una reducción permanente en sus beneficios, ya que esa decisión es irreversible ante la SSA.