Nadie lo vio venir. Ni Pedro Sánchez ni Óscar López. La decisión de Enma López de postularse como candidata en las primarias al Ayuntamiento de Madrid, adelantada por EL PAÍS, cogió por sorpresa a la plana mayor de la dirección federal del PSOE y a la cúpula de la federación madrileña, reconocen fuentes del máximo nivel. La sensación de incredulidad es máxima en el PSOE. “Enma se ha precipitado. Se le supone una responsabilidad como miembro de la dirección federal y no ha respetado para nada los tiempos. Así no se hacen las cosas, se ha saltado los plazos internos”, critica un peso pesado de Ferraz. El movimiento de la concejala desde 2019 y miembro de la Ejecutiva federal hasta este viernes -de la que ha dimitido para “centrarse en las primarias”- también pilló a contrapié a Rebeca Torró, la secretaria de Organización, centrada en la preparación del comité federal de este sábado, una cita poco habitual -la última fue hace un año- y muy delicada para los socialistas, en un contexto marcado por los escándalos judiciales y su debilidad parlamentaria. El gran reproche que la dirección federal del PSOE le hace a López es que haya tomado la decisión “sin tener en cuenta que pertenecía a la ejecutiva federal del partido”. Ese factor habría provocado un mensaje equívoco según un alto mando de Ferraz: que calase la idea de que la aspirante cuenta con el respaldo del presidente del Gobierno y, por extensión, del PSOE de Madrid. La otra crítica que se le hace es que dilatara el anuncio de sus planes. El resultado es que López dejó sin margen de maniobra a la cúpula socialista. La concejala temía que no le dejasen presentarse a las primarias en la capital de España, donde Juan Barranco fue en 1989 el último alcalde socialista.Esta mañana he expresado mi deseo de postularme como candidata a la alcaldía de Madrid, ahora tomo una decisión para hacerlo posible. Queridos madrileños y madrileñas, ya toca. 👇 pic.twitter.com/ZetwAZG0SO— Enma López (@EnmaLopez) June 26, 2026