MIAMI (AP) — Una enfermera y madre soltera de 35 años en Kentucky preparó su testamento. Nombró a un tutor legal para sus cuatro hijos y transfirió sus propiedades a nombre de ellos.Sintió que necesitaba prepararse para la muerte, por si la deportan de regreso a Haití, un país del que huyó cuando tenía 9 años.La Corte Suprema de Estados Unidos permitió el jueves que el gobierno del presidente Donald Trump ponga fin a las protecciones legales para migrantes que huyen de la violencia y los desastres naturales en Haití y Siria, lo que hizo que el miedo se propagara por esas comunidades en todo Estados Unidos. Cientos de miles de personas enfrentan ahora la perspectiva de la deportación.“He vivido con este miedo interno; es como prepararse para un funeral, por si acaso muero al ir a otro país”, dijo la enfermera, que pidió no ser identificada por temor a ser señalada para deportación.
Ella forma parte de unos 350.000 haitianos a quienes se les concedió el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), muchos de los cuales han vivido y trabajado legalmente en Estados Unidos durante décadas y tienen hijos que son ciudadanos estadounidenses. La decisión del jueves, prevista para entrar en vigor el 27 de julio, también se aplicó a unos 6.000 sirios. Además, podría abrir la puerta a que el gobierno desmonte protecciones para 1,3 millones de personas de 17 países.














