Ramón Durán es un venezolano que cada día vende arroz con leche y queso de leche en la avenida Benjamín Carrión, en el norte de Guayaquil.Los conductores que transitan por el redondel del monumento al Papagayo, en La Alborada, lo reconocen fácilmente. Siempre viste un gorro de chef, una impecable chaqueta blanca, mandil, guantes y mascarilla.Con una charola en sus manos ofrece sus tradicionales postres. Llueva o haga sol, don Ramón permanece en el mismo sitio atendiendo a sus clientes.PublicidadSin embargo, en las últimas horas su rutina cambió. Los terremotos que sacudieron Venezuela golpearon directamente a su familia.Una de sus hijas se encontraba en un edificio cuando ocurrieron los fuertes sismos. Estaba acompañada de su hijo.Según relató don Ramón, fueron rescatados entre los escombros. Su hija sufrió lesiones en las piernas y ahora necesita una intervención quirúrgica.PublicidadPublicidadEl venezolano, que lleva varios años radicado en Guayaquil, decidió hacer pública su situación para solicitar ayuda y reunir los recursos necesarios para la operación.“Hoy recurro a ustedes para pedir apoyo para la operación de mi hija. Estamos reuniendo fondos para cubrir los gastos médicos y cualquier ayuda, por pequeña que sea, nos acerca más a lograrlo”, expresó Ramón. (I)
Ramón, el vendedor venezolano que se ganó el cariño de La Alborada, pide ayuda para operar a su hija tras el terremoto
Una de sus hijas se encontraba en un edificio cuando ocurrieron los fuertes sismos. Estaba acompañada de su hijo.













