Catia La Mar (Venezuela) (EFE). – Recostados en colchones, sábanas, sillas, carpas y campamentos improvisados, cientos de personas duermen en el asfalto, jardineras, plazas y canchas en Catia La Mar, una de las ciudades más afectadas por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el miércoles en Venezuela y que se han cobrado la vida de 235 personas.Después de dos noches siguen a la intemperie, sin ser ubicados en un refugio y sin resguardo de la lluvia o el sol. «Ya llevo como dos días sin dormir», contó a EFE Nereixa Méndez, una ama de casa que llegó hasta el estacionamiento de una farmacia que fue saqueada en la víspera y donde pernoctaron decenas de personas.El estado costero de La Guaira fue declarado el jueves zona de desastre por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.