Por Samanta Alva Vargas26/06/2026, 03:11 a.m.Abrirle puertas al talento joven peruano no solo significa enviarlo a trabajar fuera. Implica que pueda mirar la industria desde otro estándar, aprender en una operación real y regresar con una experiencia capaz de ampliar su carrera. En gastronomía, turismo y hotelería, donde el Perú ya tiene una marca reconocible, esa posibilidad adquiere un valor especial: los jóvenes no llegan desde cero, llegan con una cultura de servicio y cocina propia.