Del 28 de junio al 2 de julio el Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026 Barcelona reunir� a unos 10.000 participantes y 250 ponentes en m�s de 100 sesiones bajo el lema Becoming. Architectures for a Planet in Transition. El equipo de comisarios ha planteado seis l�neas de investigaci�n que analizan c�mo vivimos y c�mo queremos vivir."En un planeta en transici�n, la arquitectura no puede limitarse a producir objetos: tiene que aprender a reparar, reutilizar, negociar, cuidar, legislar, imaginar y convivir de otras maneras". Este planteamiento atraviesa el programa del Congreso Mundial de Arquitectos UIA 2026 (en Barcelona del 28 de junio al 2 de julio) confeccionado por los comisarios Pau Bajet, Mariona Benedito, Mar�a Giram�, Tomeu Ramis, Pau Sarquella y Carmen Torres.El propio equipo de comisariado refleja una de las intenciones, "reconocer formas de trabajo menos centradas en la autor�a individual: estudios cooperativos, equipos amplios, pr�cticas de investigaci�n y colectivos. No nos interesaba un cat�logo homog�neo de pr�cticas, sino una conversaci�n con fricciones".El estudio Brandlhber+ levant� este edificio sobre las ruinas de otro en Berl�n.Defienden que no se trataba s�lo de reunir buenos estudios, "sino de construir un mapa de pr�cticas capaces de preguntarse qu� puede hacer hoy la arquitectura ante una transformaci�n clim�tica, social, material, econ�mica y tecnol�gica de alcance planetario. Pero lo planetario no significa necesariamente trabajar desde grandes gestos territoriales: a menudo se expresa en decisiones muy concretas, en un edificio que se transforma en vez de demolerse, en una vivienda capaz de mejorar la vida cotidiana, en un material reutilizado, en una sombra o en un umbral".El programa combina trayectorias muy distintas, entre las que destacan: "Lacaton & Vassal han transformado la discusi�n sobre la rehabilitaci�n, mostrando que conservar, a�adir y mejorar puede ser m�s radical que sustituir. Forensic Architecture ha ampliado el campo disciplinar hacia la investigaci�n espacial y la producci�n de evidencia pol�tica. Anupama Kundoo trabaja desde una relaci�n muy precisa entre materia, clima, artesan�a e innovaci�n t�cnica. Turenscape ha situado el agua y el paisaje como infraestructuras fundamentales para repensar la ciudad. Desde Am�rica Latina, estudios como Natura Futura o Al Borde permiten hablar de una arquitectura atenta a recursos limitados, v�nculos comunitarios y condiciones clim�ticas cotidianas. Y Jan Gehl ha sido clave para desplazar la mirada del tr�fico hacia la vida cotidiana en la calle, recordando que la arquitectura y el urbanismo se miden tambi�n en la escala del cuerpo, del tiempo y del uso".Architecten de Vylder Vinck Taillieu transform� un edificio industrial del XIX a punto de ser demolido en un centro psiqui�trico en Melle, B�lgica.Filip DujardinDesde su punto de visto era importante que el congreso no estuviera formado solo por arquitectos: "Participan fil�sofos como Timothy Morton, economistas como Mariana Mazzucato o Ann Pettifor, artistas como Lara Almarcegui, cineastas como B�ka & Lemoine, e ingenieros como Matthias Schuler o Mario Monotti. Esta apertura hacia campos tangenciales permite ampliar la conversaci�n sin perder de vista que la arquitectura sigue operando sobre cuerpos, materiales, territorios, instituciones y formas concretas de vida. En ese sentido, el congreso re�ne generaciones y posiciones muy distintas: desde figuras como Yasmeen Lari o Barbara Buser, vinculadas a la emergencia, la reutilizaci�n y la responsabilidad material, hasta voces como Xu Tian Tian, Elisabeth A�a�os o Salima Naji, que abren otras formas de entender territorio, vivienda, ciudad y transformaci�n. La vivienda atraviesa aqu� el programa de manera muy directa: no solo a trav�s de arquitectos que han construido vivienda colectiva, sino tambi�n mediante gestores p�blicos, iniciativas cooperativas, investigadores y agentes que trabajan sobre el derecho a habitar, la asequibilidad y la transformaci�n del parque existente".Arquitecturas para un planeta en transici�nBajo el marco global Becoming. Architectures for a planet in transition, plantearon seis l�neas de investigaci�n de ambig�edad deliberada para que funcionaran como campos de trabajo y no categor�as cerradas. Un guante que han recogido diferentes estudios bajo la metodolog�a de investigaci�n a trav�s del dise�o. "Dibujar, construir un prototipo, ensayar un material, levantar una cartograf�a o imaginar un escenario son maneras de pensar", defienden.No quer�an reducir la arquitectura a un �nico tema. "La disciplina est� atravesada por urgencias muy distintas —clima, vivienda, materiales, cuerpos, desigualdad, inteligencia artificial, biodiversidad, memoria o pol�ticas p�blicas— y un lema demasiado cerrado habr�a simplificado esa complejidad. Por eso Becoming. Architectures for a planet in transition funciona como un marco com�n, pero se despliega en seis l�neas: More-than-human, ecolog�a y coexistencia entre especies; Circular, pr�cticas postextractivas y reutilizaci�n; Embodied, materia, construcci�n y tecnolog�a; Interdependent, cuidados, vivienda y pol�ticas de lo com�n; Hyper-conscious, informaci�n, geopol�tica, inteligencia artificial y conciencia planetaria; y Attuned, po�ticas, contextos y pr�cticas cotidianas"Las seis l�neas ordenan el congreso, pero no funcionan como compartimentos estancos. "Lo interesante ocurre precisamente en los cruces: cuando una reflexi�n sobre materiales se vuelve pol�tica, cuando una pregunta sobre vivienda se vuelve ecol�gica, o cuando una investigaci�n t�cnica obliga a reconsiderar formas de vida".Water Parliaments de Eva Franch y estudio TAKK.Jos� HeviaLa crisis del agua est� muy presente en la liderada por Estudio Takk (Mireia Luz�rraga y Alejandro Mui�o) y Eva Franch que han abordado uno de los apartados m�s sugerentes, Becoming more than Human, aterrizado "no como una met�fora, sino como una condici�n de dise�o. Se trata de representar qu� formas espaciales, materiales, pedag�gicas y pol�ticas pueden surgir cuando la arquitectura se entiende como una pr�ctica de convivencia, cuidado y corresponsabilidad entre m�ltiples formas de vida".El principal aprendizaje que extrae Franch es que "necesitamos cambiar radicalmente nuestra escala de atenci�n. Durante demasiado tiempo la arquitectura ha operado desde una idea de control del suelo, el clima, el crecimiento urbano, los recursos, la naturaleza. Pero las crisis contempor�neas nos muestran que esa l�gica ya no es suficiente y en muchos casos ha sido parte del problema".Conecta esta investigaci�n con un proyecto anterior, Parlamentos del Agua, presentado en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025. "La crisis clim�tica es, ante todo, una crisis del agua. Sequ�as, inundaciones, salinizaci�n, p�rdida de humedales, conflictos por el riego, presi�n tur�stica, contaminaci�n, sobreexplotaci�n de acu�feros. Todos son fen�menos arquitect�nicos, aunque muchas veces no los reconozcamos como tales", argumenta.Estructura en el ecoparque Bacalar en M�xico del Colectivo C733.Rafael GamoMiner�a urbanaUn concepto que aparece aqu� y all�, tanto en la teor�a como en la pr�ctica arquitect�nica en ese momento es del miner�a urbana. "Durante mucho tiempo hemos construido siguiendo una l�gica lineal —extraer, fabricar, construir, demoler y tirar—, pero esa secuencia es cada vez menos sostenible. La miner�a urbana propone entender los edificios, las infraestructuras y el espacio p�blico existente como un banco de materiales. Esto no significa reciclar de manera gen�rica, sino aprender a desmontar, clasificar, inventariar, reutilizar y reensamblar. Pr�cticas como Rotor o Zirkular llevan a�os mostrando que la reutilizaci�n implica dise�o, normativa, log�stica, coste, oficios y una nueva forma de valorar lo existente", explican los comisarios.BAUKUNST y�Structural�Xploration�Lab recuperan residuos, hormig�n o asfalto, para conformar elementos estructurales que puedan volver a utilizarse como muros, contenciones o forjados.EPFLEn el marco del congreso, y en colaboraci�n con el Ayuntamiento de Barcelona y BIT Habitat, se han desarrollado dos de las investigaciones en este terreno. Por un lado, "BAUKUNST y Structural Xploration Lab, con su propuesta Spolia, investigan c�mo recuperar residuos minerales de obras en el espacio p�blico —hormig�n o asfalto, por ejemplo— para conformar elementos estructurales que puedan volver a utilizarse como muros, soleras, contenciones o forjados".BC architects & studies & materials trabaja desde otra escala material. Su investigaci�n combina tierras excavadas, residuos de construcci�n y demolici�n, �ridos calc�reos y aglutinantes biol�gicos como alginatos o microalgas. "La hip�tesis es que ciertos procesos biol�gicos pueden ayudar a carbonatar y endurecer materiales con una huella de carbono muy baja, y con ellos conformar piezas de peque�o formato, ya sean moldeadas o extruidas. Aqu� la miner�a urbana se cruza con la investigaci�n sobre suelos, biopol�meros y nuevas culturas materiales", cuentan los comisarios.Pruebas de materiales para Lot 8, reconversi�n de un dep�sito de trenes del XIX en Arles, de BC architects.Si hasta ahora la l�gica era demoler, tirar, fabricar, volver a construir, cada vez m�s voces reclaman considerar edificios e infraestructuras como banco de materiales. El estudio belga BC conecta esta l�nea con su pr�ctica de biorregi�n: estudian la geolog�a, los procesos biol�gicos y la cultura arquitect�nica local, en este caso, con Barcelona como campo de exploraci�n. "Esto comienza con la biogeolog�a del lugar: c�mo las monta�as, los r�os y el Mar Mediterr�neo configuran conjuntamente un clima particular y dan lugar a formaciones materiales espec�ficas. Esta comprensi�n influye directamente en los materiales que utilizamos. A trav�s de nuestra investigaci�n, descubrimos, por ejemplo, que el suelo de Barcelona y sus alrededores es rico en calcio, en parte como resultado del r�o Llobregat depositando calcio arrastrado desde la cuenca del Ebro, situada al noroeste de la ciudad"."A partir de esto, observamos el metabolismo de una ciudad y la producci�n humana a trav�s del prisma de la materia biol�gica y sus procesos de formaci�n. Un paralelismo especialmente revelador es la formaci�n de estromatolitos: estructuras p�treas que se encuentran en el fondo marino, construidas mediante la biomineralizaci�n del calcio por cianobacterias. Este proceso se convirti� en una fuente directa de inspiraci�n para los bloques de algas que desarrollamos para el Mineral Challenge de BITHabitat y el congreso UIA2026. Al incorporar tierra local y residuos de demolici�n de construcci�n, no solo obtenemos un material de construcci�n con bajas emisiones de carbono, sino que, a trav�s de su textura y color, este resuena simult�neamente con la paleta material de su entorno".Estudio BC architects studies materials."El reto fue desarrollar un bloque de tierra local sin cocci�n que incorpore residuos de construcci�n y demolici�n de Barcelona, haci�ndolo a la vez m�s resistente al agua y a la intemperie, para que pudiera funcionar, por ejemplo, como elemento de fachada exterior. Lo conseguimos introduciendo alginato, un derivado de las macroalgas, que genera una suave reacci�n qu�mica junto con el calcio y la tierra. En t�rminos sencillos: observamos los procesos de biomineralizaci�n que ocurren bajo el agua y los trasladamos a un bloque que funciona fuera del agua. El resultado es un material con mayor resistencia a la intemperie, aunque conservando el car�cter fundamental de un bloque de tierra. Lo que nos lleva a nuestro segundo foco de investigaci�n: reintroducir los materiales blandos en la cultura constructiva contempor�nea".Gente interesante haciendo cosas interesantes, y estar�n todos en el Congreso de Barcelona.