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Imagen es percepciónNo se trata de militarizar la calle. Pero tampoco de reducir el Ejército solo a ceremonias cada 30 de junio.

El 30 de junio Guatemala celebra el Día del Ejército y, con él, regresan los desfiles, las condecoraciones y los discursos de rigor. Pero la efeméride llega este año con una pregunta que ningún acto protocolario puede esquivar, ¿cuál debe ser su misión en un mundo que cambió radicalmente? Porque las amenazas del siglo XXI ya no se parecen a las de hace 40 años.

La Constitución de 1985 encomendó al Ejército la defensa de la soberanía, la integridad del territorio y la seguridad de la República. Aquel texto, sin embargo, se redactó en plena Guerra Fría y a la sombra del conflicto armado interno. Sus autores no podían prever que el desafío del próximo siglo vendría de organizaciones criminales con presupuestos millonarios, armamento de guerra, drones y capacidad para operar simultáneamente en media docena de países.