Este viernes se juega uno de los partidos más desavenidos del Mundial, aunque fuera de la cancha. La FIFA confirmó este jueves que los aficionados podrán mostrar abiertamente su apoyo a la comunidad LGTBIQ+, incluido el ingreso de banderas arcoíris al Estadio Seattle durante el encuentro entre Egipto e Irán (20.00 hora local), de la tercera y última jornada del Grupo G, pese a las protestas de las dos federaciones, cuyos países mantienen leyes que criminalizan la homosexualidad. Aunque la celebración no está organizada directamente por el máximo organismo del fútbol, coincide con el el fin de semana del Orgullo en una de las ciudades más progresistas de Estados Unidos. El Mundial es “un evento inclusivo que da la bienvenida a personas de todos los orígenes”, aseguró la FIFA al recordar que las banderas arcoíris están permitidas dentro de los estadios al considerarlas “expresiones generales de derechos humanos”. Al mismo tiempo, marcó distancia de las actividades organizadas en Seattle y aclaró que las celebraciones del Pride (Orgullo) corresponden exclusivamente al comité organizador local y no forman parte de la programación oficial de la FIFA. La polémica acompaña al partido desde diciembre, cuando el sorteo arrojó que el Egipto-Irán coincidirían con la programación del Orgullo en la ciudad. Ambas federaciones intentaron evitarlo. La Federación Egipcia de Fútbol envió una carta al secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom, para rechazar cualquier actividad “relacionada con el apoyo a la homosexualidad” durante el partido. En un comunicado sostuvo que ese tipo de manifestaciones contradicen “los valores culturales, religiosos y sociales” de las comunidades árabes e islámicas. La federación iraní hizo lo propio y se dijo inconforme tras el sorteo.Gianni Infantino, presidente de la FIFA, no tuvo otra opción más que empezar a matizar el concepto de “Partido del Orgullo”. En enero aseguró que no existiría tal como parte del torneo. Las selecciones, que se han quejado por meses, este jueves han optado por centrar el discurso en el fútbol. El seleccionador iraní, Amir Ghalenoei, evitó entrar en la polémica en la conferencia previa al partido y aseguró que su única preocupación está en el juego. “Nos preocupa el fútbol sobre el terreno de juego. Reiteramos nuestro respeto por las normas y el juego limpio, así como por cualquier directriz establecida por la FIFA”, dijo.En otro tema que ha enfrentado a la selección iraní con el país anfitrión y la FIFA, el técnico aprovechó también para celebrar que, por primera vez en el torneo, su equipo pudo preparase mejor, pues Estados Unidos ha permitido a la delegación una estancia más larga en el país, a diferencia de los primeros dos juegos en los que contaron con apenas 16 horas. Sobre el rival, advirtió que Egipto es mucho más que Mohamed Salah. “Tiene un plan de juego muy claro y otros jugadores de gran calidad. Nuestro objetivo es controlar a todo el equipo, no solo a Salah”.La clasificación también su propia tensión. Egipto llega como líder del Grupo G con cuatro puntos tras vencer a Nueva Zelanda y empatar con Bélgica. Un triunfo le garantizaría el primer lugar y el empate podría bastarle dependiendo del otro resultado del grupo. Irán, en cambio, afronta el partido con menos margen. Los empates frente a Bélgica y Nueva Zelanda le dejan con dos puntos y la obligación de ganar para llegar a dieciseisavos. Bélgica le pisa los talones y se enfrenta a la misma hora con Nueva Zelanda.ClasificaciónGrupo GPTPJPGPEPP1EGI421102IRN220203BEL220204NZE12011Grupo GPTPJPGPEPP1EGI421102IRN220203BEL220204NZE12011