Los mensajes del teléfono móvil de Rodolfo Reyes, accionista mayoritario de Plus Ultra, durante la tramitación a finales de 2020 del rescate de la compañía por el Gobierno de Pedro Sánchez muestran cómo los directivos de la firma hablaron de buscar apoyos políticos de todo signo, también del PP, para conseguir el préstamo de 53 millones de euros aprobado por el Consejo de Ministros el 9 de marzo de 2021. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama investiga si lo lograron con Zapatero.

Esos mensajes fueron incautados por la Policía de Estados Unidos muchos años antes. Reyes intentó entrar en ese país por el aeropuerto de Miami el 9 de mayo de 2021. Pero los agentes de aduanas le bloquearon el paso, le retuvieron el móvil para copiar todo el contenido que almacenaba, y le deportaron en un vuelo a Panamá. EEUU envió los datos del teléfono de Reyes a la policía española (UDEF) el 18 de marzo de 2026, con casi cinco años de retraso. Esa información está en el origen de la causa penal abierta en la Audiencia Nacional contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por un supuesto tráfico de influencias para el rescate de Plus Ultra.

Junto a uno de los mensajes de Reyes, donde le contaba a un socio de Plus Ultra que “el pana Zapatero” estaba “detrás” de una reunión que los directivos de la compañía mantuvieron con dirigentes del Ministerio de Transportes el 20 de julio de 2020, hay otros mensajes del mes de octubre de ese año, en plena tramitación de la ayuda, en la que el presidente de la compañía y el accionista mayoritario elucubran sobre la posibilidad de hablar con el exdirigente del PP Jaime García Legaz —quien fuera secretario de Estado Comercio con el Gobierno de Rajoy— porque supuestamente conoce a personal de la SEPI y puede ayudar en la consecución del préstamo.