La entente franco-alemana para la construcción de carros de combate Leopard ha recibido luz verde a su asalto bursátil en pleno rearme europeo y con los inversores recogiendo beneficios tras una fuerte revalorización de las cotizadas del sector de la defensa en Europa. El fabricante de tanques KNDS ha anunciado la puesta en marcha de una oferta pública de venta (OPV) de la mano de Berlín y París después de que el ejecutivo alemán se haya comprometido a adquirir un 40% de la empresa. Con la colocación en el parqué, que podría culminarse en julio, la empresa aspira a lograr una valoración de entre 15.000 y 18.000 millones.La salida a Bolsa de KNDS, de la que aún se desconocen detalles concretos, implicaría la colocación de un paquete del 20% de sus acciones en el mercado y una reestructuración de sus accionistas para dar entrada a Berlín, mientras que París (presente en la empresa a través de la empresa estatal GIAT Industries) rebajaría su presencia desde el 50% actual al 40%. La empresa, que cotizará tanto en la Bolsa alemana como en Euronext París, es competidor directo del gigante de la defensa europea Rheinmetall en el suministro de tanques de combate, vehículos blindados y munición de gran calibre.El estallido de la guerra en Ucrania en 2022 y el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán han puesto de relieve la necesidad de rearme de los países europeos (los miembros de la OTAN se han comprometido a elevar su gasto en defensa hasta el 3,5% para 2035), toda vez que el paraguas defensivo estadounidense amenaza con cerrarse. Una situación que ha despertado el interés de los inversores por las empresas de defensa, tanto de forma directa con la compra de acciones, como a través de instrumentos como fondos de inversión o fondos cotizados (ETF) que en 2025 atrajeron importantes sumas de dinero. “La defensa europea continúa siendo una temática estructural, respaldada por el aumento de los presupuestos militares, las consideraciones de soberanía y la necesidad de reforzar las capacidades industriales del continente”, apuntan Jean-Marc Delfieux y Clovis Couasnon, gestores de Tikehau.El sectorial europeo de la industria armamentística se revaloriza un 230% desde 2022, con valores como Rheinmetall disparándose más del 2.300% desde entonces. Un rally que se ha puesto en pausa y que ha desencadenado una toma de beneficios ante las dudas de que las inversiones lleguen a ejecutarse y los proyectos lleguen a levantarse. Rheinmetall, que este miércoles se hundió más del 18% penalizada por la decisión de Alemania de retirarse de un gran proyecto naval, corrige un 53% desde sus máximos históricos registrados en septiembre. En Citi indican que la caída de esta semana es desproporcionada y defienden que el valor está infravalorado, mientras que en Morgan Stanley reconocen que la cancelación del contrato “ha cambiado parte de la narrativa del valor, especialmente en lo relativo a la visibilidad de la compañía y la confianza en la ejecución de las compras de defensa por parte del gobierno alemán”.Una corrección que se nota también en el resto del sector. Aunque empresas más consolidadas como Leonardo (-9%) o Thales (5%) marcan menores caídas, CTT Systems se deja un 32% este año, Renk recorta un 22% y Hendsolt, más del 10%. La corrección se visualiza también en las compañías de defensa que se han lanzado este año al parqué aprovechando el interés de los inversores, como Czechoslovak Group (CSG). El dueño de la Fábrica de Municiones de Granada se hunde un 50% desde su debut en enero. Aun así, Beat Wittmann, socio y presidente de Porta Advisors, defiende que “las inversiones en defensa, tecnología e infraestructuras crecerán durante años. Europa deberá desacoplarse de Rusia y reducir su dependencia de China y EE UU”. CSG se estrenó en Euronext Ámsterdam alentada por la elevada demanda de balas y proyectiles desatada por la guerra en Ucrania. La empresa, creada en 1995 y cuyo origen se remonta a una chatarrería, debutó en Bolsa a 25 euros por acción, que le dio una valoración de 33.000 millones de euros, y en la actualidad cotiza a 12,4. La compañía, que cuenta con una cartera de pedidos de 17.000 millones, cerró el primer trimestre con un aumento de los ingresos del 13,8%, hasta 1.540 millones de euros, y un beneficio neto de 299 millones. Entre las firmas de análisis que siguen al valor, Deutsche Bank (que participó en su OPV) recomienda su compra, con un precio objetivo de 30 euros por acción. “Los resultados del primer trimestre de CSG han sido bastante alentadores y deberían aliviar algunas preocupaciones de los inversores. Sin embargo, es poco probable que la acción se recupere rápidamente y quizá necesite más resultados tranquilizadores de este tipo en los próximos trimestres”, indican los expertos del banco alemán.Su evolución en Bolsa es similar a la experimentada por otras firmas europeas ligadas al sector, como Vincorion y Gabler. La primera debutó en la Bolsa alemana en marzo y acumula una caída del 2% desde entonces. Vincorion está especializada en la construcción de generadores de energía de emergencia para el Eurofighter Typhoon y sistemas de estabilización de cañones de los tanques en movimiento. Gabler, que fabrica componentes para submarinos, se deja casi un 12% desde su estreno en el mercado para pymes de la Bolsa alemana. A ellas espera sumarse el fabricante de drones Destinus y la alemana Quantum, que aspira a una valoración de 10.000 millones en un debut. Ambos estrenos se esperan para 2027. Los analistas del banco suizo UBS reconocen que la debilidad de las cotizadas europeas beneficiadas en los últimos años por el aumento del gasto en defensa. “Destacamos los problemas de saturación y valoración que surgieron el verano pasado, y la falta de refuerzo para ello debido a las revisiones de beneficios tras la cumbre de la OTAN, cuando los objetivos de gasto se elevaron al 5% del PIB”. A todo ello se suma la potencial consolidación de un sector donde, junto a un puñado de grandes empresas hay una multitud de empresas de pequeño y mediano tamaño, que difícilmente pueden competir en volumen con los gigantes de la industria armamentística estadounidense. Jihwan Kim, analista de Scope Ratings, incide en un informe en que el sector de defensa europeo “está listo para la consolidación; sin embargo, la incertidumbre normativa, la complejidad industrial y las elevadas valoraciones bursátiles podrían dar lugar únicamente a operaciones puntuales por parte de unos pocos contratistas sin limitaciones financieras. Esto deja al sector en una profunda desventaja estructural frente a EE UU”. Una desventaja que cotiza en Bolsa y que está por ver si logra ser reducida o no.
Las empresas de defensa apuran su desembarco en la Bolsa europea pese a la corrección del sector
KNDS prevé debutar en julio en las Bolsas de Alemania y Francia. La checa CSG, dueña de la Fábrica de Municiones de Granada, se hunde un 50% desde su estreno en enero














