OPINIÓNPunto de vistaOpiniónExplica ideas y extrae conclusiones basadas en la interpretación de hechos y datos.La empatía no sustituye las políticas públicas ni la aplicación de la ley, pero sí fortalece el tejido social que hace menos probable la violencia, opina Carlos Boria26 de junio de 2026 - 10:30 PMLas opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados.La empatía no sustituye las políticas públicas ni la aplicación de la ley, pero sí fortalece el tejido social que hace menos probable la violencia, opina Carlos Boria Cada vez que ocurre un crimen violento solemos preguntarnos qué falló. Buscamos respuestas en la pobreza, las drogas, la falta de oportunidades o las deficiencias del sistema de justicia criminal. Sin embargo, existe un elemento fundamental que con frecuencia pasa desapercibido: la pérdida progresiva de los valores esenciales que sostienen la convivencia humana.Guías de OpiniónLas columnas deben enviarse a Gerardo Cordero: gerardo.cordero@gfrmedia.com. Las columnas tienen que ser de 300, 400 o 500 palabras. Al enviarnos su columna, el escritor concede a GFR Media una licencia exclusiva, perpetua, irrevocable, sublicenciable, mundial y libre de regalías para reproducir, copiar, distribuir, publicar, exhibir, preparar obras derivadas, traducir, sindicar, incluir en compilaciones u obras colectivas, y de cualquier otro modo de forma general utilizar su columna (en todo o en parte), sin reserva ni limitación alguna, en cualquier medio (incluyendo pero sin limitarse, a las versiones impresas o digitales o en los sitios web o aplicaciones móvil del periódico El Nuevo Día), forma, tecnología o método conocido en el presente o que sea conocido, desarrollado o descubierto en el futuro. El autor acepta que GFR Media, LLC, podría cobrar a los suscriptores las versiones digitales, sitios web o aplicaciones móviles de GFR Media por el acceso a la columna. Popular en la Comunidad
Opinión | La empatía también previene el crimen
La empatía no sustituye las políticas públicas ni la aplicación de la ley, pero sí fortalece el tejido social que hace menos probable la violencia, opina Carlos Boria









