La confesión de un asesino serial condenado hace más de 40 años volvió a poner en marcha una de las investigaciones criminales más impactantes de Florida. Billy Mansfield Jr., quien cumple múltiples cadenas perpetuas por el asesinato de varias mujeres y adolescentes entre las décadas de 1970 y 1980, aseguró recientemente que podrían existir más cuerpos de sus víctimas enterrados en distintos puntos del oeste del estado.
Las nuevas declaraciones llevaron a la Oficina del Alguacil del condado de Hernando, junto con agentes del FBI, fiscales, antropólogos forenses y equipos especializados, a reanudar las excavaciones en áreas cercanas a Spring Hill, al norte de la bahía de Tampa. La investigación busca determinar si existen restos humanos correspondientes a personas desaparecidas hace décadas.
Las búsquedas se concentran en antiguos terrenos vinculados al asesino
Los operativos se desarrollan en propiedades boscosas cercanas a Dry Creek Ranch y Sunshine Grove, lugares que, según los investigadores, podrían estar relacionados con antiguos movimientos de Mansfield y de personas de su entorno.
Durante las inspecciones participan perros entrenados para localizar restos humanos, especialistas en arqueología forense y equipos de análisis científico que emplean tecnología mucho más avanzada que la disponible cuando ocurrieron los crímenes.









