Hoy se cumplen 17 años del fallecimiento del "rey del pop", Michael Jackson. El artista murió el 25 de junio del 2009, pocas horas después de un ensayo. De aquel momento quedó una polémica fotografía tomada por un paparazzi, la cual fue vendida por US$500 mil.

Semanas antes, Jackson se había mostrado confundido, incapaz de recordar las letras de sus canciones. Sin embargo, el día antes de su muerte, el artista lucía renovado: había logrado completar un ensayo de más de tres horas en el Staples Center de Los Ángeles, con un repertorio completo que dejó sorprendido a su equipo.

Horas más tarde, ya en la madrugada del 25 de junio, el cantante llegó a la mansión que alquilaba en North Carolwood Drive, en la exclusiva zona de Holmby Hills, Los Ángeles.

«Exhausto pero eufórico, le rogó al doctor Conrad Murray, su médico personal, que le administrara propofol, el potente anestésico que usaba cada noche para conciliar el sueño. Murray evitó dárselo y recurrió a otros sedantes. Llevaba días intentando cortar ese hábito. Entonces comenzó el protocolo habitual: Valium, lorazepam, midazolam. Varios de cada uno, en dosis crecientes, sin resultado. Jackson seguía despierto. Finalmente, cerca de las 10.40 horas, cedió y le inyectó 25 miligramos del anestésico. Poco después, el músico quedó finalmente dormido», narra Infobae.