Los más de 245.000 millones de dólares que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero vuelven a poner en debate uno de los desafíos históricos de la economía nacional: la dificultad para consolidar al peso como moneda de ahorro. Para Pedro Gaite, el fenómeno es la consecuencia de décadas de inestabilidad económica y financiera.
"Lo que refleja eso es, lo que decía, el principal problema, creo yo, que tiene la economía argentina, es su bimonetarismo", aseguró. Según explicó, la pérdida de confianza en la moneda local responde a una larga historia de crisis cambiarias, procesos inflacionarios y rupturas de contratos que llevaron a los argentinos a refugiarse en el dólar.
El especialista destacó que los dólares fuera del sistema representan un volumen extraordinario de recursos. "Podríamos decir que hay casi un PBI de la Argentina en el exterior o en cajas de ahorro, o abajo del colchón", señaló, al remarcar que esos fondos permanecen al margen de los circuitos financieros y productivos.
El impacto de los dólares fuera del sistema
Para Gaite, la dolarización del ahorro genera consecuencias directas sobre el funcionamiento de la economía. Por un lado, reduce la disponibilidad de divisas y alimenta tensiones cambiarias. "Esos dólares que el argentino compra y saca del sistema son dólares que podrían estar alimentando el flujo en el mercado cambiario", explicó.










