El desarrollo de Vaca Muerta continúa consolidándose como uno de los principales motores económicos de Argentina, generando oportunidades de negocio que van mucho más allá de la actividad petrolera. En ese contexto, el crecimiento de Añelo, en Neuquén, se convirtió en uno de los fenómenos más relevantes vinculados a la expansión energética.
Según explicó Bruno Saltarelli, director del Foro Vaca Muerta, el avance de las inversiones en exploración y explotación impulsó una fuerte demanda de infraestructura y servicios. "Uno de los pueblos que empezó a crecer y que empezó a ser como un epicentro importante es Añelo", afirmó. Además, destacó que el desarrollo energético produjo un efecto multiplicador sobre otras actividades económicas: "Todo este proceso que ha generado Vaca Muerta empieza a derramar en un montón de otras actividades y en el real estate aparece una oportunidad súper interesante".
El boom inmobiliario y la demanda de alojamiento
Uno de los sectores más beneficiados por la expansión de Vaca Muerta es el inmobiliario. La llegada constante de trabajadores vinculados al sector petrolero impulsó la necesidad de construir nuevos espacios de alojamiento y servicios.
En ese sentido, Saltarelli señaló que "la oferta no es suficiente para la demanda actual que hay en términos de camas necesarias y de espacios para que duerman los operarios". También explicó que el modelo de alojamiento evolucionó significativamente en los últimos años: "Hace un tiempo eran campamentos, hoy ya son proyectos edificios en los que los operarios duermen y se les da también un servicio de hotelería".









