(San Pablo).- A Michelle Bolsonaro, ex primera dama brasileña, le cuesta aceptar la soberbia machista de los hijos de su marido, el ex presidente Jair Bolsonaro. La hiere especialmente la altanería presuntuosa del senador Flavio, precandidato del Partido Liberal (PL) para las elecciones presidenciales de octubre próximo. Los cruces entre ambos ya se habían iniciado en 2025, aunque sin trascender al exterior. Pero explotaron al comienzo de esta semana cuando el parlamentario menospreció a su madrastra al decir de ella que “no entiende nada de política”, y Michelle le replicó con términos que lo expuso como “sexista” y “autoritario”. La esposa de Jair Bolsonaro hizo público, a través de un video, lo que hasta el momento era una crisis latente en la familia y en el partido. Michelle destacó, en ese mensaje, que Flavio fue "muy duro" con respecto a ella, que le faltó al respeto en una comunicación telefónica y que le exigió que se mantenga al margen las decisiones del partido dado que "llegó ayer" a la vida política y "no entiende nada del asunto". Para ella, estas expresiones de su hijastro dan cuenta del “maltrato” y “humillación” a la que fue sometida. La disputa refleja un choque por el control del liderazgo político del grupo Bolsonaro La respuesta del candidato de ultraderecha reveló de hecho que, efectivamente, desdeñaba el papel de Michelle dentro del PL, que tuvo la iniciativa de crear la rama femenina. Flavio decidió entonces publicar su respuesta a las recriminaciones de la ex primera dama. Entre risas, en un video, dijo que justo ese día jugaba la selección brasileña por la Copa del Mundo, y por consiguiente “nadie ni nada” podría apartarlo de la pantalla de TV.