Los aisladores sísmicos aíslan la base del edificio y minimizan el impacto de los movimientos del suelo. (Imagen Ilustrativa Infobae)La masiva destrucción causada por el terremoto doble que azotó Venezuela el 24 de junio realza la importancia de contar con construcciones que sean resistentes a movimientos telúricos.En Venezuela, la norma COVENIN 1756 exige que los edificios tengan diseños sismorresistentes. Sin embargo, menos del 25% de las construcciones cuentan con esta tecnología, según explica Elena Oliver Saiz, profesora de la Universidad Politécnica de Catalunya, en declaraciones al medio catalán Diari ARA.PUBLICIDADLa capacidad de resistencia de los edificios frente a los sismos depende de múltiples factores, pero el uso de aisladores sísmicos puede marcar la diferencia ante un terremoto intenso. Estas herramientas tecnológicas permiten que la estructura quede protegida de los movimientos más perjudiciales del suelo, disminuyendo el riesgo de colapso.El reciente terremoto doble en Venezuela dejó al menos 188 muertos y más de 1500 heridos. (Reuters)El aislador sísmico es un componente de alta tecnología diseñado para separar la base del edificio del terreno. Su función principal consiste en lograr que los desplazamientos del suelo durante un sismo se transmitan mínimamente a la estructura. El mecanismo se basa en la ubicación estratégica de estos elementos: se instalan entre la base del edificio y los cimientos, y si el edificio cuenta con sótanos, se colocan debajo del último nivel subterráneo.PUBLICIDADEstos aisladores presentan una forma cilíndrica y están compuestos por capas alternas de caucho y acero. Esta combinación de materiales proporciona tanto flexibilidad como resistencia, dos cualidades esenciales para soportar las fuerzas sísmicas.Cuando ocurre un terremoto, el aislador experimenta deformaciones laterales, moviéndose de un lado a otro desde su base gracias a la elasticidad del caucho. Este balanceo permite que el aislador absorba la mayor parte del impacto originado por el sismo, lo que se traduce en movimientos mucho más suaves dentro del edificio y una protección eficaz frente a daños estructurales.PUBLICIDADCapas de caucho y acero en los aisladores permiten flexibilidad y resistencia durante un sismo. (Imagen Ilustrativa Infobae)La vibración de la tierra durante un sismo produce la denominada fuerza sísmica, que es la responsable de la mayoría de los daños en los edificios. Esta fuerza se propaga en forma de ondas desde el epicentro hasta la superficie.Un estudio publicado en 2024 evaluó el desempeño de los aisladores en edificios de ocho a diez pisos y evidenció resultados contundentes: la reducción de las fuerzas sísmicas en las estructuras osciló entre un 50% y un 70%. Los investigadores calificaron la eficacia del sistema como “notable” y destacaron la robustez y resiliencia que aporta esta tecnología en zonas propensas a terremotos.PUBLICIDADEn una investigación experimental a pequeña escala, se compararon dos estructuras: una equipada con aisladores sísmicos y otra de diseño convencional. Ambas fueron sometidas a simulaciones de sismos con distintas intensidades. El resultado fue contundente: el edificio con aisladores sufrió daños mucho menores y mostró un comportamiento más predecible y confiable ante terremotos, incluyendo aquellos de magnitud extrema. Los autores de la investigación concluyeron que este tipo de diseño ofrece ventajas claras en desempeño y seguridad.Especialistas destacan la eficacia de los aisladores sísmicos para proteger estructuras en zonas de alta actividad sísmica. (Reuters)El consenso entre los especialistas indica que los beneficios de los aisladores sísmicos se maximizan cuando se eligen correctamente los materiales de construcción y se presta especial atención al diseño estructural. Así, el uso de aisladores representa una innovación tecnológica capaz de transformar la manera en que los edificios enfrentan la amenaza de los terremotos, incrementando su capacidad de resistencia y protección para las personas y bienes que resguardan.PUBLICIDAD