En una entrevista con NOTICIAS, Álvaro de Lamadrid repasó sus históricas denuncias contra el modelo santacruceño, criticó con dureza el oportunismo de la dirigencia actual y advirtió sobre el "fraude al electorado" de quienes se venden al poder de turno.

El dirigente radical recuerda con precisión su paso por Río Gallegos entre 1998 y 2010. En aquel momento, ejercer la abogacía y la política opositora significaba enfrentar ofensas personales y el escepticismo general. "Nos decían que estábamos locos, que éramos mentirosos", evoca. “Sin embargo, mi objetivo era alertar sobre un entramado que terminó por desmantelar los recursos de la provincia”.

Noticias: ¿Cuándo empezó a denunciar la corrupción K?

Álvaro de Lamadrid: La punta del iceberg fueron los fondos de Santa Cruz, provenientes de las regalías hidrocarburos cobradas a comienzos de los 90 una acción que la Nación le debía a la provincia y que Kirchner lo logra cobrar a través de una intermediación de Cavallo, con quien se llevaba muy bien en el menemismo, a tal punto que Kirchner decía que Menem era el mejor presidente de la historia en aquel momento. Y Menem, viajando a Santa Cruz, decía que Kirchner era su mejor discípulo y el mejor gobernador. Había una gran sintonía. Recuerdo la campaña presidencial del 2003, cuando un periodista fue tirado al piso y pateado al preguntar en las afueras de Río Gallegos dónde estaban los fondos de Santa Cruz. Se resolvía muy rápido la contestación, diciendo: estaban. Algo que no sucedió e incluso nunca fue confirmado ante simples preguntas de periodistas. Esos fondos fueron sustraídos directamente de la provincia y sacados del país sin ninguna hoja de ruta. Luego trasladaron ese modelo de corrupción, violencia política y autoritarismo a la Nación. Néstor Kirchner ganó con el lema de "un país en serio", a veces los argentinos nos olvidamos, y la verdad es que lo que dejó fue un país con una sociedad fragmentada y con una violencia terrible que bajaba desde la Casa Rosada.