Un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) confirma que las violencias de género persisten en el ámbito académico y configura un diagnóstico claro sobre la continuidad de prácticas discriminatorias y violentas en la vida universitaria.
La investigación encuestó a 6.048 estudiantes de grado de las 15 facultades y cuenta con subsidio de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC. El equipo sigue esta línea de trabajo desde 2010.
La UNC mantuvo el primer lugar en el Índice Nacional de Transparencia
Entre los datos más preocupantes, el 42,5% del estudiantado afirmó haber escuchado comentarios discriminatorios por motivos de género, identidad u orientación sexual. El 10,4% fue víctima de gritos o insultos y el 1,9% sufrió contacto físico sin consentimiento.
En relación a las violencias sexuales, el 2,4% recibió una propuesta sexual en el aula o laboratorio. Respecto de la discriminación sexista, un 13,4% recibió descalificación o desaliento en el acceso a actividades académicas.










