El Gobierno de José Antonio Kast prepara modificaciones a la ley de 40 horas de jornada laboral semanal e impulsará un proyecto de contratos por hora, con el objetivo de introducir mayor flexibilidad en el mercado del trabajo chileno y reducir la informalidad en sectores de alta variación estacional, como la agricultura y el turismo. El anuncio llega en un momento de deterioro sostenido del empleo: según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación alcanzó el 9,1% en el trimestre febrero-abril de 2026, su nivel más alto en casi cinco años, mientras que más de uno de cada cuatro ocupados —el 26,5%— trabaja sin contrato ni cotizaciones. El ministro del Trabajo, Tomás Rau, adelantó este miércoles que ambas iniciativas se anunciarán “próximamente”. La principal modificación apunta al mecanismo de cálculo de la jornada. La normativa vigente —una de las reformas emblemáticas del Gobierno de Gabriel Boric, que entró en vigencia gradualmente desde 2023— permite distribuir las 40 horas en ciclos de hasta cuatro semanas. Los cambios, de aplicarse, no alterarán el calendario ya establecido de la normativa, que desde abril ya está en 42 horas semanales y llegará a las 40 semanales en 2028.La Administración de derecha baraja ampliar ese margen hacia un promedio anual, siguiendo el modelo de varios países de la OCDE. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, destacó este fin de semana en el Diario Financiero que hay “muchos países desarrollados que tienen un régimen de 40 horas y lo miden en un promedio anual, y eso permite mayor adaptabilidad en las actividades que son temporales, como el turismo o la agricultura”. Cuando el Gobierno lleaba 10 días en el poder, el subscretario del Trabajo, Gustavo Rosene, dijo en Canal 13 que también buscarán facilitar los acuerdos entre trabajadores y empleadores para adelantar o retrasar el horario de entrada, algo que hoy la Dirección del Trabajo ha limitado; ampliar la norma que permite a ciertos trabajadores —como gerentes o quienes laboran con autonomía de horario— quedar fuera de una jornada fija, ya que consideran que la interpretación actual es demasiado restrictiva; y aclarar cómo se computa el tiempo de colación, para evitar que su aplicación genere reducciones de jornada no contempladas originalmente en la ley.El ministro Rau añadió que, además de las modificaciones a las 40 horas, impulsarán el proyecto de contratos por hora ingresado al Congreso en 2018, estancado hasta ahora. La iniciativa habilitaría acuerdos de hasta 30 horas semanales o 120 mensuales, con un pago mínimo equivalente al doble del valor hora del ingreso mínimo, un descanso obligatorio de 12 horas diarias entre jornadas y aviso de turnos con al menos 24 horas de anticipación.El ministro del Trabajo defendió la medida como una herramienta para reducir la informalidad en sectores donde la demanda de trabajo es irregular, como la gastronomía. “Esto le da una institucionalidad, regula estas relaciones de llamado por horas. Va a permitir formalizar y dar más oportunidades a quienes más lo necesitan”, afirmó. Frente a las críticas que advierten un riesgo de precarización, Rau aseguró que la regulación contemplará mecanismos de compensación para los casos en que un trabajador sea convocado y no se cumplan las horas comprometidas, para evitar esa amenaza.Rosario Navarro, presidenta de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), el principal gremio empresarial industrial de Chile y una de las organizaciones con mayor peso en el debate de políticas laborales y económicas del país, sostuvo este miércoles que el mercado del trabajo chileno está “muy rezagado”, argumentando que un 25% de los jóvenes no encuentra empleo. “Cuando avanzas en mecanismos que dan mayor flexibilidad, puedes combinar el estudio con el trabajo”, afirmó. Navarro subrayó que en un mercado moderno, “donde tenemos además formas distintas de entender el trabajo, propiciar un mercado laboral más flexible va en el buen camino”. De todas formas, aclaró que esperan conocer los detalles de la regulación antes de pronunciarse con contundencia sobre el proyecto.
Kast quiere modificar la ley de 40 horas y flexibilizar los contratos de trabajo por turno
El Gobierno de derecha anunciará “próximamente” cambios al cálculo de la jornada semanal e impulsará una nueva modalidad para trabajadores de sectores estacionales








