La Fundación Felipe González concedió este jueves en la Residencia de Estudiantes de Madrid la VI edición de los Premios Rojana, fundados para homenajear el espíritu de diálogo y entendimiento impulsados en su vida por el exministro socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, a la Fundación Fernando Buesa, que recuerda al dirigente del PSE asesinado por ETA hace 26 años. Los moderadores del acto, Juan Moscoso, Ramón Jáuregui y Marta Buesa, la hija del premiado, ensalzaron los valores de “concordia, valentía y mirada larga” que dibujaron la guía vital y política de Fernando Buesa y de Rubalcaba.Al acto de concesión del Premio Rojana a la Fundación Fernando Buesa acudió el expresidente Felipe González, la presidenta de las Cortes, Francina Armengol; el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo; el exministro y excomisario europeo Joaquín Almunia; el exministro y exsecretario general de la OTAN Javier Solana; Pilar Goya, viuda de Rubalcaba, y otros representantes socialistas de aquella etapa como Elena Valenciano y Enrique Guerrero. González aprovechó antes del evento para recordar a las víctimas del terremoto en Venezuela, como hicieron otros invitados, pero no quiso entrar a comentar nada sobre la situación política actual.Juan Moscoso, testigo de aquella complicada etapa en la que su padre, Javier Moscoso, también vivió amenazado por el terrorismo de ETA, construyó un discurso de presentación en el que recordó la trascendencia de dos momentos claves para la reciente historia de España: el 50 aniversario de la llegada de la democracia y el blindaje que supuso para este periodo de libertad la entrada hace 40 años del país en la Comisión Europea, impulsada precisamente por el expresidente González.El jurado del Premio Rojana decidió conceder este año el galardón a la Fundación Fernando Buesa para rememorar lo que significó este socialista vasco asesinado por ETA en el inicio de una campaña electoral hace 26 años junto a su escolta, Jorge Díaz Elorza, justo ahora cuando se cumplen 15 años del final de la banda terrorista. Un final en el que tuvo un papel sustancial el exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba.La hija de Fernando Buesa, Marta, que llegó con el encargo de un abrazo de agradecimiento de su madre, Nati Rodríguez, entrelazó en su discurso “las cualidades humanas y los valores democráticos que encarnaban” su padre y Rubalcaba y sus “señas de identidad del respeto, la tolerancia, el diálogo”. El lema de la Fundación Fernando Buesa es “el valor de la palabra” y sobre la palabra se recitaron en el acto varios poemas de Blas de Otero. Marta Buesa les retrató, además, como “dos hombres valientes con mirada larga” y como dos guías morales “y referentes éticos para la vida pública”.El exministro y exdirigente del PSE, Ramón Jáuregui, contextualizó en el coloquio posterior la figura de Buesa con el momento en el que se produjo el atentado en febrero de 2000 y que definió como “el más trágico de la ruptura” del socialismo con el nacionalismo vasco. Jáuregui apuntó así que en aquel año el nacionalismo que representaba el PNV y EA se desligaron del Pacto de Ajuria Enea que había presidido las buenas relaciones entre los gobiernos central y vasco, dando un rol preponderante al lehendakari José Antonio Ardanza, pese a que el PSE disponía de más votos, para arrimarse al nacionalismo más radical que acabó firmando el llamado Pacto de Estella.