En el fútbol argentino se suele decir que "los argentinos nacen donde quieren", y la historia de Stephen "Kiki" Ramos es la prueba viviente de esta premisa. Nacido en Puerto Príncipe, Haití, Kiki llegó a la Argentina siendo muy pequeño tras ser adoptado por una familia local, integrándose rápidamente a la cultura y al sentimiento albiceleste.
Su formación en "La Fábrica" de Vélez Sarsfield no ha pasado desapercibida. Desde los seis años, cuando un vecino detectó su talento innato en los picados barriales y lo llevó a probarse al club de Liniers, Ramos ha demostrado una evolución constante. Hoy, su identidad está tan arraigada que, ante el interés de la selección haitiana por captarlo, el joven extremo no dudó: su deseo era vestir la camiseta argentina, la misma que ahora defiende con orgullo en el predio de Ezeiza.
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Un perfil ofensivo que ilusiona a Diego Placente
Kiki Ramos se destaca por ser un extremo izquierdo con una potencia física y una velocidad que recuerdan, según los especialistas, al estilo de juego de Vinícius Júnior. Su capacidad goleadora es uno de sus activos más valorados en la actual temporada, donde ya acumula 12 tantos, destacándose actuaciones memorables como el póker de goles frente a Atlético de Rafaela y su reciente conquista ante Boca Juniors.








