Cerca del mediodía, el sol de la primavera acoge las risas y el movimiento en los patios de las diferentes escuelas de México. A primera impresión, el paisaje sonoro nos transmite la jovialidad de una actividad física libre, la dispersión y el juego como gran protagonista del día. Sin embargo, detrás de esas sanas competencias, los desafíos y brincos a todo volumen, el desarrollo integral crece de forma sustancial. De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), es durante las etapas formativas de niñez cuando el juego se vuelve determinante para su desarrollo cerebral y académico, así como para el despertar de su interacción social y resiliencia, preparándolas mejor para los desafíos de la vida adulta con habilidades altamente valoradas en el entorno laboral como la innovación, la creatividad o el trabajo colaborativo. De tal manera que los programas de intervención temprana basados en juego y estimulación pueden aumentar hasta en un 25 % los ingresos económicos en la adultez. Consciente de esta realidad, y con el objetivo de formar generaciones más comprometidas con su entorno, la empresa de soluciones de agua y energía Cox llevó a 13 escuelas de Puebla y Oaxaca la iniciativa social Juegos, Valores, ¡Acción!, que en esta nueva etapa promovió la ética y la empatía en 2.332 niñas, niños y adolescentes y 139 docentes. Dirigido al alumnado y profesorado de primaria y secundaria, y lanzado en 2020 en mancuerna con la asociación Educación para Compartir, este proyecto busca concientizar sobre la importancia de jugar limpio y potenciar la participación crítica, empática y creativa en la solución de problemáticas locales relacionadas con la cultura de la legalidad, mediante talleres de aprendizaje diseñados para activarse a través del juego. Más allá de los númerosEn el marco del cierre de la sexta edición del programa -que al día de hoy se ha impartido en 51 escuelas de Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí y Tamaulipas beneficiando a 8.605 estudiantes y a 516 docentes-, Karina Gómez, coordinadora de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de Cox en México aseguró que en la compañía promueven la construcción de un “mañana más sostenible”.“En Cox, creemos que la educación no solo sucede en las aulas, sino en cada encuentro y en cada persona que decide sumar para construir un mundo mejor. Sabemos que el desarrollo no sólo se mide en números, sino en oportunidades y en comunidades más resilientes. Por eso, impulsamos programas como Juegos, Valores, ¡Acción!, que buscan algo tan poderoso como sembrar valores y fortalecer la convivencia desde la infancia”, destacó.“Estos programas son muy importantes para el desarrollo de los alumnos, porque en la escuela nos basamos en lo educativo y, con este tipo de actividades, les podemos dar una enseñanza más integral. Es una acción muy significativa para las chicas y chicos”, explicó.la maestra Guadalupe Reyes Arellano de la Telesecundaria Enrique González Martínez de la comunidad de Allende, en el municipio de Cuyoaco. Mientras el sol del día se va intensificando y el juego va cediendo, el alumnado regresa a sus aulas, conscientes de que mientras su día a día mantenga un componente de juego, todo resulta más sencillo. Tal como lo reflexiona la alumna Zulema Méndez: “A través de estas jornadas he aprendido valores como la igualdad de género y el juego limpio, y lo que más me gustó fue trabajar en equipo, porque juntos se hace más fácil todo”. Con este proyecto, la empresa de soluciones de agua y energía Cox promueve el logro de cuatro Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas: educación de calidad (4), reducción de las desigualdades (10), paz, justicia e instituciones sólidas (16), y alianzas para lograr los objetivos (17).