Cambio en la política de precios de asientos en la mayor aerolínea de Europa. La irlandesa Ryanair ha modificado este jueves su política de asignación de asientos para pasajeros que viajen con menores de 12 años tras una investigación del regulador de competencia en el Reino Unido sobre el cobro de la reserva de plaza para que padres e hijos pudieran sentarse juntos.Hasta ahora, para poder viajar con los menores de la familia de entre 2 y 11 años en los asientos colindantes, Ryanair exigía el pago de lo que ellos llamaban “asiento familiar obligatorio” que tenía un coste extra de 8 libras (unos 9,3 euros). Aunque esto no implicaba el pagar un suplemento por cada asiento que ocuparan los niños, sí que obligaba a pagar por la reserva de ese asiento familiar obligatorio. De no pagar ese asiento, no quedaba garantizado que todos fueran juntos. Rompiendo con esa política, la compañía anunció este jueves que, para las reservas efectuadas a partir de hoy, los adultos que viajen con niños y no deseen pagar por la selección de asiento recibirán la asignación de sus plazas de forma gratuita una vez hayan realizado la facturación del vuelo, como ocurre en la mayoría de las aerolíneas europeas. Dicho con otras palabras. Incluso sin pagar ese “asiento familiar obligatorio” que ahora ha dejado de ser un requisito, los menores se sentarán junto a los adultos de la familia. Ryanair advirtió de que, en esos casos en los que los adultos no paguen por la reserva de asiento, las familias tendrán más probabilidades de ser ubicadas en la parte trasera del avión, ya que “las filas delanteras suelen agotarse primero”. La Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA, en inglés) abrió a principios de mes una investigación para determinar si el asiento familiar obligatorio podía constituir una cláusula abusiva de acuerdo con la legislación británica de protección al consumidor y si, en la práctica, suponía cobrar a los padres por cumplir sus obligaciones de seguridad hacia los menores.Con la nueva política, las familias seguirán teniendo la opción de pagar por la selección de asientos para elegir la ubicación que prefieran en el avión, mientras que quienes renuncien a ello recibirán una asignación automática tras el check in.A través de un comunicado, el polémico consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, ha cargado contra las autoridades británicas. En el pasado, entre otras actuaciones que levantaron revuelo, O’Leary llamó a Elon Musk “un idiota, muy rico, pero sigue siendo un idiota” y calificó a Pablo Bustinduy, Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de España, de “ministro payaso”. En esta ocasión, O’Leary considera que “los reguladores europeos, como la CMA del Reino Unido, han fallado sistemáticamente a los consumidores al ignorar la flagrante reventa abusiva de tarifas aéreas infladas por parte de agencias de viajes online (OTA) no autorizadas, los sobreprecios de los monopolios aeroportuarios y las deficiencias en el servicio de los organismos europeos de control del tráfico aéreo” y les ha acusado de “hacer la vista gorda” ante las “elevadas tarifas que cobran las aerolíneas en rutas donde no existe competencia de Ryanair”. “En lugar de promover la competencia y unas tarifas más bajas para los consumidores, la CMA está empeñada en obligar a Ryanair a adoptar la política de asientos para familias menos transparente y menos favorable para los consumidores que aplica la mayoría de las demás aerolíneas, simplemente porque es el estándar del sector. Nos adaptaremos con reticencia al estándar del sector, puesto que no queremos perder el tiempo explicando a los reguladores, que están completamente equivocados, hasta qué punto malinterpretan lo que más conviene a los consumidores del Reino Unido y de Europa”, ha aseverado el CEO.