Empieza a ser una dinámica que el servicio doméstico de Kylie Jenner (Los Ángeles, 28 años) acuse de maltrato laboral a la influencer y empresaria, uno de los miembros más destacados de la familia Kardashian. El pasado abril, una de las limpiadoras de su equipo la demandó por sufrir discriminación y por un ambiente de trabajo tóxico. Menos de dos semanas después, otra la acusó de no intervenir mientras sufría abusos por parte de otros empleados. Ahora, tan solo dos meses después, ha recibido una tercera demanda de una antigua chef privada de la estrella, quien relata una serie de episodios que, asegura, le provocaron un aborto espontáneo y de los que la empleada responsabiliza a Jenner, ya que afirma que estuvo sometida a una carga de trabajo excesiva para su embarazo. Según los documentos a los que ha accedido Los Angeles Times, la mujer reclama una indemnización por daños y perjuicios de cuantía indeterminada y alega que, además de sufrir deficiencias en las condiciones de alojamiento, discriminación por embarazo y acoso, fue clasificada (erróneamente) como trabajadora autónoma, no recibió su salario a tiempo ni por las horas trabajadas y fue despedida injustamente.Según la demanda que presentó este lunes 22 de junio ante el Tribunal Superior de Los Ángeles, la mujer solía hacer turnos de 11 a 12 horas, cinco días a la semana, y se le asignaban tareas físicamente exigentes, a pesar de que ella ya había alertado a sus supervisores sobre su embarazo de alto riesgo. El testimonio recogido en la demanda explica además que la mujer supo que había sido seleccionada para trabajar como chef privada de Jenner alrededor del Día de Acción de Gracias de 2024. También que a principios de diciembre de ese año, informó a sus supervisores —a quienes también se dirige la demanda— de que estaba embarazada de tres meses y “necesitaba adaptaciones razonables para proteger su salud y su embarazo”. En la víspera de Año Nuevo, los supervisores, que según su versión habían tenido una actitud hostil hacia la chef, le ordenaron que “levantara y transportara alimentos pesados ​​al otro lado de la calle y cuesta arriba, sin ayuda”. Como consecuencia, “se mareó, empezó a ahogarse y a jadear en busca de aire, y necesitó la ayuda del personal de seguridad, que intervino proporcionándole agua y asistencia”. Ya sobre el día 1 de febrero de 2025, embarazada de cinco meses, le asignaron el evento de cumpleaños del hijo de Jenner en Palm Springs, donde asegura que no recibió el apoyo adecuado, a pesar de la magnitud y las exigencias de la fiesta. La exempleada afirma que cuando pidió ayuda y expresó su preocupación por la carga de trabajo sus supervisores la ignoraron.“Debido al agotamiento y al esfuerzo físico extremo, [ella] se derrumbó emocionalmente en el baño durante el evento”, continúa la demanda. “Esa noche, experimentó un agotamiento físico extremo y una sensación de pesadez en todo el cuerpo como resultado de la carga de trabajo prolongada e intensa”. A la mañana siguiente, mientras aún se encontraba en Palm Springs —según consta en la denuncia—, se despertó con una hemorragia grave y fue a urgencias. “En el hospital, le informaron que no se detectaba latido y que había perdido a su bebé nonato”, recoge la denuncia. La exchef informó entonces a sus supervisores del aborto espontáneo y de la emergencia médica y, en los días siguientes, fue “acusada falsamente de haber dejado la cocina y el refrigerador en desorden tras el evento de Palm Springs”. El 8 de febrero, la mujer sufrió una hemorragia grave y se desmayó en su baño. Tras el aborto espontáneo, sufrió depresión severa y angustia emocional, a pesar de lo cual ella alega que un supervisor la reprendió diciéndole: “Basta, por favor, basta. Estás alterando a Kylie. La estás deprimiendo”.Finalmente despedida, afirma que envió una queja formal por escrito a la empresa Tri Star (la agencia de gestión vinculada a las Kardashian); en ella detallaba la supuesta discriminación, el acoso y el impago de salarios. Siempre según la demanda presentada, el 22 de mayo de 2025, el equipo directivo le envió un correo electrónico en el que le ofrecía un acuerdo de conciliación y renuncia, es decir, dinero a cambio de que renunciara a su derecho a demandar. “Ser una celebridad no exime a nadie de las leyes laborales de California. Esperamos presentar las pruebas ante el tribunal y dejar que los hechos hablen por sí solos”, ha declarado sobre este caso Della Shaker, la representante legal de la demandante, a The Times. Shaker es también la abogada de las dos primeras mujeres que han demandado a Jenner: Angelica Vasquez, quien el pasado 17 de abril acusó a la hermana pequeña de las Kardashian de “no tomar medidas correctivas” y de “desestimar, ignorar y ridiculizar las quejas” cuando ella sufrió discriminación en la mansión de la empresaria. Y Juana Delgado Soto, otra empleada del servicio doméstico que el 29 de abril afirmó que la también estrella de la telerrealidad no intervino mientras sufría abusos por parte de otros empleados, a pesar de haberle entregado una carta en la que le pedía ayuda.