El panorama mediático y judicial argentino se vio sacudido por una filtración que reactivó con fuerza una de las causas de presunta corrupción pública más resonantes de los últimos años. Una serie de registros fílmicos, divulgados originalmente por La Nación, expuso a la modelo y conductora Jesica Cirio recorriendo el vestidor de la propiedad que compartía con su exesposo, el exjefe de Gabinete bonaerense Martín Insaurralde, en el exclusivo barrio privado Fincas de San Vicente.

Las imágenes, que datan del año 2023, exponen de manera explícita estantes y cajones repletos de fajos de billetes de 100 dólares, protegidos en bolsas herméticas transparentes y valijas. Estimaciones periodísticas iniciales, basadas en la densidad de los billetes termosellados divisados en la grabación, sugieren que la cifra acumulada en ese sector de la vivienda podría oscilar entre los 10 y los 20 millones de dólares en efectivo.

Ante la masiva repercusión, la defensa de la exconductora de La Peña del Morfi emitió un descargo afirmando que la obtención de estos archivos fue producto de una maniobra informática ilícita y que con ese mismo material audiovisual venía sufriendo intentos de extorsión desde hacía más de un año. Asimismo, el entorno legal de Cirio argumentó que dichos fondos perfectamente podrían corresponder a sus ingresos de la actividad privada, debidamente reportados ante los organismos de recaudación fiscal.