El cerco judicial se cierra cada vez más sobre una de las figuras más mediáticas del país. En una maniobra que promete destapar nuevos secretos, la Justicia puso en la mira el teléfono personal de Jesica Cirio y le exigió la entrega inmediata del dispositivo. El objetivo de los investigadores es claro y directo: rastrear hasta el último rincón de su memoria digital para encontrar las huellas del video que desató el último gran escándalo de millones y poder. La intimación formal ya está sobre la mesa de la modelo. Los tribunales ordenaron que el aparato sea secuestrado y puesto a disposición de los peritos informáticos en tiempo récord. Esta exigencia no deja margen para retrasos, ya que las autoridades buscan evitar cualquier intento de borrado remoto, reseteo de fábrica o destrucción de evidencia que complique aún más el desarrollo del expediente. El foco de esta requisa tecnológica apunta directamente al video que encendió las alarmas en Comodoro Py y complicó aún más la situación judicial de Martín Insaurralde. Desde el escándalo del yate en Marbella, los magistrados investigan de cerca el abultado patrimonio del exjefe de Gabinete bonaerense y exmarido de la modelo. Por este motivo, los fiscales necesitan determinar si Cirio filmó esos fajos de billetes, si recibió el archivo en su teléfono o si ese efectivo forma parte de la red de enriquecimiento ilícito que acorrala al dirigente político.