Hace solo unas horas, el caos ha llegado a Venezuela que, en cuestión de segundos, ha sufrido dos graves terremotos: el primero, de 7,2 grados de magnitud; y su réplica, solo 40 segundos después, de 7,5 grados. Así, las autoridades estadounidenses han estimado que habrá entre 10.000 y 100.000 víctimas mortales.Ante esto, Espejo Público se ha volcado con el caso y, a lo largo del programa, ha conectado en directo con varios afectados por el seísmo. Benito Lavandeira, ciudadano venezolano, ha asegurado que pocas personas han podido dormir esta noche. Él se encontraba a solo 20 kilómetros del epicentro del terremoto y regresaba a su casa cuando notó que la Tierra estaba temblando."Empecé a sentir que el coche se movía 20, 30 centímetros, como si fuera un papel. Se zarandeaba de un lado a otro como si nada... Han caído muchos edificios y no se sabe lo que puede haber porque era festivo... No somos conscientes todavía de lo que nos vamos a encontrar, no lo sabemos", ha señalado Benito.Asimismo, el matinal ha conocido la historia de Mariangi Leal, madre de un niño desaparecido tras el terremoto: "Escuché una noticia de que había habido un terremoto en Venezuela, yo estoy en Colombia. No me imaginaba esto. Empecé a llamar a mi madre y había muy poca señal".Además, la mujer ha asegurado que había podido hablar con el padre de su hijo, quien le habría asegurado que la conexión era muy débil debido a la caída de un puente: "Le escribí a él porque trabaja en el aeropuerto y tampoco aparecía. Lo único que recibí fue que estaba bien, que solo había sido el susto, pero ya no le llegaban más los mensajes. No hay ningún tipo de señal allá. No he tenido ningún tipo de comunicación con mi hijo".En Madrid, el reportero Raúl García se ha desplazado hasta el consulado de Venezuela, donde cientos de personas se han congregado para tratar de obtener algún tipo de información acerca de sus familiares y amigos afectados por el seísmo.Allí, el periodista ha podido hablar con Tamara, venezolana residente en España que no ha dudado en mostrar su preocupación por sus familiares, residentes en el país latinoamericano: "No me he podido comunicar con mi familia. Llevo llamando desde las 2:00 horas y no sé nada de ellos. No sabemos nada, estamos mortificados. En el consulado me dijeron que me podría comunicar con una aplicación en la que están anotando a todas las personas perdidas. Tengo que dar los datos de los familiares a los que estoy buscando".
Afectados por los terremotos de Venezuela: "No he tenido ninguna comunicación con mi hijo, menor de edad"
Un testigo del seísmo ha asegurado que aún no son 'conscientes' de lo que van a encontrar entre los escombros.










