La Cámara Baja del Congreso ha aprobado una proposición no de ley interpuesta por el Partido Popular (con el apoyo de Vox, Junts, UPN y Coalición Canaria), para someter al ejecutivo a una cuestión de confianza. Esta no es la primera vez que la Mesa del Congreso recibe una solicitud así; a inicios de 2025, Junts formuló la misma petición, pero el Gobierno la rechazó al considerarla injustificada. Este jueves, los populares han reproducido el párrafo que planteó Junts, pero que, pese a la aceptación de la Cámara Baja, los de Puigdemont decidieron retirar en febrero de 2025, con la esperanza de que exista una asunción de responsabilidades por parte de Sánchez que debe producirse en forma de dimisión. El texto ha sido aprobado en el Congreso con el voto a favor de 178 diputados. Pero, aunque la cuestión de confianza es un mecanismo legal contemplado por la Constitución, debe ser presentada por el propio presidente del Gobierno.Lo primero y más importante es que, a diferencia de la moción de censura, el PP no puede forzar una cuestión de confianza. El artículo 112 de la Constitución contempla que el presidente se someta voluntariamente a una cuestión de confianza para comprobar si sigue contando con el respaldo de la mayoría del Congreso. Normalmente lo hace cuando atraviesa una crisis política, tiene dificultades para aprobar leyes importantes o quiere reforzar su legitimidad. De esta manera, la proposición no de ley aprobada no es vinculante para Sánchez. El funcionamiento de la cuestión de confianza está recogido por los artículos 112 y 114 de la Constitución y los artículos 173 y 174 del reglamento del Congreso de los Diputados. Para llevarse a cabo, debe ser presentada por el Gobierno, tras su deliberación en el Consejo de Ministros, ante la Mesa del Congreso. Esta la comunica a los grupos parlamentarios y convoca al Pleno del Congreso. Su funcionamiento es similar al de la investidura: el presidente del Gobierno realiza una intervención inicial y los grupos exponen su posición, con opción a réplica. Una vez finaliza el debate, se realiza (en un plazo de al menos 24 horas después) la votación por mayoría simple. Más votos en contra significan que el presidente debe presentar su dimisión y se abre la puerta a la formación de un nuevo Gobierno o a elecciones si no hay alternativa.Los posibles escenarios ante una cuestión de confianzaExisten dos vías claras: por un lado, si el Gobierno supera la cuestión de confianza, el escenario político suele interpretarse como el refuerzo de su posición parlamentaria, pero no necesariamente implica una mayoría sólida o estable a largo plazo. Si bien en estos casos el Ejecutivo gana legitimidad para continuar con su agenda, la victoria puede ser simbólica si el apoyo obtenido es ajustado (al ser mayoría simple). En cambio, si el Gobierno pierde la cuestión de confianza, se abre un escenario de crisis institucional inmediata. El presidente está obligado a dimitir, lo que activa el proceso para la formación de un nuevo Gobierno dentro del Congreso o, si no hay alternativas viables, la convocatoria de elecciones generales. En otras palabras, durante este periodo se pone en cuestión la capacidad del bloque parlamentario para sostener un Ejecutivo, por lo que se inicia una fase de negociación entre partidos para intentar reconstruir mayorías o, en su defecto, devolver la decisión al electorado.Otras cuestiones de confianza en el pasadoHasta el momento, en la historia democrática de España solo dos presidentes del Gobierno han recurrido a una cuestión de confianza. El primero fue Adolfo Suárez en 1980, en un contexto de creciente inestabilidad interna con miras a aprobar un programa de austeridad y desarrollar el Estado autonómico. Consiguió superar la votación por un margen muy ajustado (168 votos a favor frente a 164 en contra), lo que le permitió seguir en el cargo, pero dejó en evidencia la falta de apoyo político en aquel momento.El segundo caso se produjo en 1990, con Felipe González. El presidente socialista planteó la cuestión de confianza para reafirmar su proyecto político, centrado en la integración europea de España, la política exterior y el desarrollo del Estado de las autonomías. A diferencia del caso anterior, obtuvo un respaldo amplio del Congreso, con 176 votos favorables, es decir, mayoría absoluta.
Qué es una cuestión de confianza y qué escenarios se abren si se vota en el Congreso: ¿Podría Pedro Sánchez dejar de ser presidente?
La Cámara Baja ha aprobado una moción del PP para instar al presidente a que se someta a una cuestión de confianza por la 'parálisis política existente en la actual legislatura'.












