Y no parece haber sido por casualidad. El gobierno de Javier Milei pensó que la llegada del Mundial y los goles del capitán del seleccionado argentino iban a distraer la atención de la población sobre las inconsistencias en la declaración jurada de su jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Sin embargo, lejos de producir este efecto, el escándalo se volvió una presencia en las redes que competía con el propio Mundial. Un meme reflejaba esto a la perfección cuando decía: “Correte Adorni, que está jugando Messi”. Sin embargo, contó con otra inestimable ayuda sobre cuya oportunidad reflexionaremos: la de los videos de Jésica Cirio, pero la historia del caso Insaurralde salvando a Milei viene desde antes. La primera vez que salió a la luz el Caso Insaurralde fue el 30 de septiembre de 2023, pocas semanas antes de las elecciones generales del 22 de octubre, en las que Sergio Massa no se convirtió en el nuevo presidente apenas por tres puntos. El caso fue espectacular, magnético. Un barón del conurbano en un yate de lujo en Marbella con una trabajadora sexual, viviendo una escapada de lujo mientras la sociedad era castigada con altos números de inflación y los alquileres se ofrecían en dólares. Las encuestas previas a la elección mostraban daño potencial: un sondeo de CB Consultora realizado el 3 de octubre sobre 1.181 casos en la provincia de Buenos Aires indicó que el 3,8% de los encuestados que pensaba votar a Unión por la Patria afirmó que ya no lo haría a raíz del escándalo, y el 8,9% que estaba indeciso definió votar en contra del oficialismo. En un escenario donde la diferencia entre los primeros tres candidatos era de apenas dos puntos, esos números eran preocupantes.
Día 927: A Adorni no lo salvó el Mundial, lo salvó Jesica Cirio
La polémica por la declaración jurada del jefe de Gabinete volvió a poner el foco sobre un fenómeno recurrente en la política argentina: la irrupción de escándalos de corrupción en momentos decisivos del calendario electoral.















