25 de junio, 2026 - 07h30El campo Sacha, ubicado en Orellana, el campo más productivo del Ecuador. El año anterior se adjudicó la operación de este campo al consorcio Sinopetrol, integrado por Petrolia Ecuador y Amodaimi Oil Company, vinculada a Sinopec. Se pactó una prima de entrada de $ 1.500 millones, que nunca se llegó a pagar, incluía el ofrecimiento de realizar inversiones por $ 1.700 millones durante la vigencia del contrato. El objetivo era incrementar la producción de 77.000 a 100.000 barriles diarios de producción. La concesión se suspendió por falta de pago y el campo quedó otra vez con Petroecuador.Ahora anuncian que volverán a adjudicar el mismo campo al mejor postor, dando a entender que insistirán en la misma modalidad de contratación, es decir, haciéndolo a dedo, en una negociación bilateral. Es raro que insistan en aquello que ha probado no es lo correcto ni conveniente para los intereses del país. Un grave error seguir insistiendo en procedimientos reñidos con la transparencia y la equidad, procedimientos a medias, que siempre nos dejarán dudas si fue o no lo más conveniente o lo más ético para el país.No conviene insistir en asignaciones o negociaciones con empresas, manejadas por simples intermediarios, bajo la aparente conveniencia de que son estatales. Lo que cabe es anunciar y convocar un concurso público abierto, en el cual estén llamados todos los interesados, públicos y privados. Dar preferencia a empresas con experiencia, con tecnología propia y verdaderos resultados en lo que se pretende hacer. Mientras más directa sea la contratación, mayor el nivel y el prestigio de la empresa seleccionada, mucho mejor será para el país.El Ecuador necesita abrirse al mundo y recomenzar una nueva era de relacionarse con las compañías de primer orden, de las que nunca debió haberse desvinculado o divorciado. Tenemos reservas ocultas de petróleo, de gas, no descubiertas ni detectadas, que necesitamos con urgencia explotar y aprovechar. Debemos cuanto antes terminar con esta obsesión enfermiza, que todo queremos hacerlo empresas estatales y menos a través de Petroecuador, que ha demostrado ser un gran fracaso. Por otro lado, el país está expectante de contar con una política mucho más clara de todos los temas pendientes en materia energética. ¿Qué mismo va a suceder en forma definitiva con las refinerías de petróleo que deben privatizarse, con la importación creciente de combustibles, con los excedentes cada vez más decrecientes de petróleo, con las reservas y producción de gas natural?, ¿con la carga cada vez más pesada del subsidio al consumo de gas licuado? Con Petroecuador, que es un fiasco, que incluso es incapaz de tener balances confiables o representarse a sí mismo. Los recursos existen, las reservas están, pero Ecuador no toma decisiones. Debe sin demora llamarse a un concurso público para aumentar la explotación de gas natural del campo Amistad y concesionar las áreas adyacentes, que podamos explotar en forma cabal todos nuestros recursos, como lo vienen haciendo nuestros vecinos, Colombia y Perú. (O)
Luis Villacrés Smith: Sacha | Columnistas | Opinión
Debe sin demora llamarse a un concurso público para aumentar la explotación de gas natural del campo Amistad...










