Bolsas y Mercados Españoles (BME) se suma a la propuesta lanzada por la Comisión Europea y defiende que los trabajadores accedan, por defecto, a un plan de pensiones privado en el seno de las empresas. El modelo de inscripción automática, conocido como autoenrolment, es, según el operador de la Bolsa española, la herramienta para ampliar de forma progresiva la participación en los planes de pensiones de empleo, apenas utilizados por el 14,4% de los afiliados a la Seguridad Social en 2025 por 2,13 millones de trabajadores.“El diseño debería apoyarse en una implantación gradual, aportaciones asumibles para empresas y trabajadores, incentivos bien orientados y el uso de los instrumentos ya creados, como los planes de empleo simplificados y los fondos de pensiones de empleo de promoción pública”, explica BME en un informe sobre el nuevo modelo de pensiones en España.Bruselas trabaja desde hace meses para impulsar el ahorro privado de cara a la jubilación y, entre las iniciativas propuestas, está la inclusión de los trabajadores en planes de pensiones complementarios, con posibilidad de que estos decidan o no acogerse. BME aboga por incluir el modelo de inscripción automática en el segundo pilar (el primero es el de la pensión pública).La filial del grupo suizo SIX recuerda que en Reino Unido, desde la introducción de la inscripción automática en 2012, la participación de los empleados en planes de pensiones de empleo pasó del 47% en 2012 al 82% en 2024 y el número de empleados afiliados a planes de contribución definida aumentó desde aproximadamente 10-12 millones antes de la reforma hasta más de 23 millones en 2024.El debate coincide en un momento en el que los activos de los proveedores de pensiones en España equivalían al 10,8% del PIB al cierre de 2024 en España, a mucha distancia del 32% de media en la Unión Europea y de los niveles registrados en países con sistemas multipilar consolidados, como Dinamarca, Islandia, Canadá, Estados Unidos, Países Bajos, Australia o Reino Unido. BME explica que en algunos de estos países, los activos de pensiones superan ampliamente el tamaño de sus economías. Por ejemplo, representan el 206,4% del PIB en Dinamarca, el 191,3% en Islandia, el 157,9% en Canadá, el 153,3% en Estados Unidos, el 150,9% en Países Bajos y el 135,1% en Australia.El gestor de Bolsa remarca que el fortalecimiento del segundo pilar permitiría “aumentar la tasa de sustitución futura”, “reduciría la dependencia exclusiva del sistema público” y “mejoraría el equilibrio intergeneracional del sistema”, además de generar “un flujo estable de ahorro de largo plazo hacia activos productivos, infraestructuras, transición energética, innovación y financiación empresarial.Así, BME indica que las Bolsas, los sistemas de negociación, compensación y liquidación, así como los mercados primario y secundario, actúan como “eslabones críticos” en la cadena de transmisión entre ahorro y crecimiento. “El desarrollo del Pilar II y la profundización de los mercados de capitales no deben entenderse como objetivos separados, sino como procesos complementarios: una mayor acumulación de ahorro previsional amplía la base inversora doméstica y estable, mientras que unos mercados más profundos y eficientes permiten asignar ese ahorro con mayor productividad y ampliar las posibilidades de financiación de las empresas”, apunta.