Juan Guanuna esperó medio siglo para cumplir un sueño que parecía lejano. El ecuatoriano, que llegó a Estados Unidos en 1976 y este 23 de junio cumplió 68 años, fue elegido como voluntario de FIFA para el Mundial 2026, una experiencia que define como su “sueño dorado”.El quiteño dejó Ecuador cuando tenía 18 años con la idea de trabajar unos años y regresar, pero la vida tomó otro rumbo. Hoy suma 50 años lejos de su país y, por primera vez, vive una Copa del Mundo desde adentro, siendo parte de la organización del torneo.De Ecuador a Estados Unidos: 50 años lejos de casaLos primeros años de Juan Guanuna en Estados Unidos no fueron sencillos. Llegó a California sin conocer prácticamente a nadie, enfrentó la barrera del idioma y tuvo que empezar desde cero. Su primer trabajo fue en un taller de enderezado de vehículos, donde recuerda haber recibido $ 20 por una jornada laboral.PublicidadCon esfuerzo logró construir su camino. En 1989 creó su propio negocio de tornería y durante años trabajó fabricando y reparando piezas para maquinaria industrial, sin perder nunca el vínculo con Ecuador.El fútbol fue una parte fundamental de su vida. En su juventud jugó como puntero izquierdo, fue seleccionado de su colegio y hasta entrenó equipos de niños en California. La Tri siempre estuvo presente, incluso a miles de kilómetros de distancia.La caja de FIFA que cambió su MundialLa oportunidad llegó el año pasado, cuando decidió participar en el proceso de selección de voluntarios de FIFA. Su hija lo motivó a grabar el video de postulación y, después de enviarlo, recibió una respuesta que nunca olvidará.PublicidadPublicidadDías después llegó a su domicilio una caja enviada por FIFA. Dentro estaba la confirmación de que había sido elegido como voluntario para el Mundial 2026.“Fue una emoción muy grande. Cuando vi esa caja y supe que había sido seleccionado, sentí algo difícil de explicar. Para mí esto es un sueño dorado”, contó Guanuna a EL UNIVERSO.Su ilusión inicial era estar cerca de la selección ecuatoriana y vivir los partidos desde el entorno de los estadios. Sin embargo, FIFA lo asignó como voluntario en el aeropuerto de Newark.Hoy recibe a visitantes de distintos países, les brinda información sobre transporte, hospedaje y los orienta durante su llegada a Estados Unidos. Aunque al inicio esperaba estar en un estadio, ahora disfruta una experiencia que también lo conecta con el Mundial.“Al principio quería estar en un estadio, pero ahora estoy feliz. Estoy ayudando a personas que vienen de todo el mundo a vivir este Mundial. Eso también es ser parte de la fiesta”, explicó.La Tri, el sueño pendiente de un hincha eternoEste jueves 25 de junio no tendrá turno como voluntario, por lo que cumplirá otro sueño: asistir junto a sus dos hijos al partido entre Ecuador y Alemania por la tercera fecha del grupo E, en el New Jersey New York Stadium.PublicidadAunque vive a pocos minutos del escenario deportivo, también hizo un esfuerzo económico importante. Compró sus entradas en noviembre y calcula que, junto a los boletos de sus hijos, el gasto supera los $ 3.000.“Y eso que yo vivo a 10 minutos del estadio. No me imagino los que vienen desde Ecuador”, comentó.Sobre el partido ante Alemania, Juan mantiene la ilusión pese al rendimiento de la Tri en el torneo. Considera que Ecuador tiene jugadores de calidad, aunque cree que falta mayor efectividad ofensiva.“El equipo es bueno, pero falta un definidor. Hace falta ese delantero que tenga esa visión de meter goles”, analizó. Su pronóstico es un triunfo 1-0 para Ecuador.Para Juan Guanuna, este Mundial representa mucho más que fútbol. Es la recompensa a 50 años de esfuerzo lejos de Ecuador y la oportunidad de estar dentro del torneo que siempre soñó.“Nunca paren de soñar. A veces toma tiempo, pero la perseverancia paga. Ahora me doy cuenta de que los sueños sí se cumplen”, dijo.Después de medio siglo en Estados Unidos, Guanuna encontró la manera de volver a conectarse con Ecuador: siendo parte de la Copa del Mundo que durante tantos años imaginó vivir. (D)