Pamplona (EFE).- La desigualdad dibuja una curva en España: las carencias materiales, laborales o educativas son menores en el noroeste, a excepción de Galicia, y se van acrecentando según se baja al sureste; a menor escala, las ciudades son las que concentran las mayores brechas socioeconómicas.
Es el mapa que arroja el Índice de Privación 2021 que la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha elaborado con información de 36.000 secciones censales y con el que ha actualizado, tras tres años de trabajo, el que ya hizo en 2011 incorporando nuevas variables más actuales.
Empleo, educación, renta y hacinamiento
Para elaborarlo, se han recogido indicadores sobre fragilidad en el mercado de trabajo (parados, temporales y empleados manuales o secundarios); otros correspondientes a situación y capital educativo (niveles bajos en población general o joven, entre otros); la renta y el de hacinamiento, es decir, hogares que tienen menos de 15 metros cuadrados por persona.
El resultado es «un patrón relativamente conocido», apunta Ignacio Duque, del Grupo de Trabajo de Determinantes Sociales de la SEE: las situaciones con menor nivel de necesidad «están, en el contexto peninsular, situados al noroeste, y van creciendo hacia el sureste».







