Se trata del inicio formal del Proyecto de Impulso al Trabajo Decente, implementado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y financiado por el convenio de financiación suscrito entre la Unión Europea y el Gobierno de Guatemala, por medio del Ministerio de Economía, según dio a conocer el comunicado divulgado por el Ministerio de Trabajo.

La ministra de Trabajo y Previsión Social, Miriam Roquel, dio a conocer que, según los datos recientes de la Encuesta Nacional de Empleo e Ingreso Continua (Eneic), más de 12 millones de personas en el país se encuentran en edad de trabajar.

La fuerza de trabajo supera los 8 millones de personas y, aunque el desempleo abierto se mantiene en niveles relativamente bajos, persisten retos asociados a la informalidad (70%), el subempleo, las brechas territoriales, la inserción laboral de jóvenes y mujeres y la necesidad de fortalecer la relación entre formación y empleo, expuso la funcionaria durante el lanzamiento del proyecto.

Entre otros retos, en el documento se señalan ingresos promedio por debajo del salario mínimo en amplios sectores, brechas salariales de género y oportunidades de inserción laboral limitadas para jóvenes, mujeres, personas con discapacidad y migrantes retornados, además de debilidades institucionales y una articulación insuficiente entre la oferta formativa y la demanda del sector productivo.