Dos fuertes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 han sacudido el norte de Venezuela a las 18.05, hora local (medianoche en la España peninsular). El primer temblor tuvo su epicentro entre las ciudades de Yumare y Montalbán.Pero el terremoto más devastador ha sido el posterior, 38 segundos después, con epicentro muy cercano, pero con una magnitud tres décimas superior: 7,5 en la escala. La cifra puede parecer similar, pero no lo es. La magnitud usa una escala logarítmica. Medido en energía liberada, el segundo seísmo fue casi tres veces mayor que el primero.Las cifras de fallecidosLa presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha comunicado que la cifra de muertos por los terremotos asciende ya a 164, según ha informado Reuters. Pero la cifra final puede ser muy superior. El Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) ofrece estimaciones que combinan la intensidad del terremoto con la densidad de población en las áreas afectadas. Según su cálculo, es muy probable que haya más de 1.000 fallecidos (92% probable), es probable que se superen los 10.000 muertos (59%) y no se descartan cifras por encima de los 100.000.La población de esta región habita en estructuras vulnerables a las sacudidas sísmicas, según detalla el Instituto Geológico de Estados Unidos. Los tipos de construcción que más predominan son la mampostería de ladrillo sin refuerzo y las construcciones de bloques de adobe.La siguiente tabla muestra las poblaciones de más de 1.000 habitantes afectadas por los seísmos y el nivel de intensidad que han recibido. El mayor seísmo del siglo en la regiónEl terremoto de hoy es el peor registrado en más de 100 años en la región sísmica al norte de Venezuela. Para superar su magnitud de 7,5 hay que remontarse al terremoto de 1900, de magnitud 7,7, que golpeó la costa central —en Macuto, junto a Caracas— y dejó unos 25 muertos. En 2018 hubo un temblor de 7,3, casi tan potente, pero se originó a casi 150 kilómetros de profundidad: demasiado hondo para causar estragos, apenas mató a cinco personas.Un vecino de La Guaira llamado José Rolón ha contado a Televisión Española que la situación es de “colapso total”. “No hay luz, internet, ni agua, ni ningún servicio”, ha afirmado. Solo pueden comunicarse quienes, como él, disponen de un teléfono satelital. Describe una enorme destrucción: “Los edificios que había ya no están, es como si hubiera habido una explosión o demolición controlada: no hay ni un edificio en pie”. La escena se repite en Caraballeda, donde también hay múltiples construcciones muy dañadas.