Noticia Exclusivo suscriptores Presidente electo plantea acelerar proyectos claves, fortalecer alianzas público-privadas, reducir trabas regulatorias y dar mayor seguridad jurídica.Panorámicas de la autopista norte desde la calle 85 a 100 tramo para la segunda fase del metro de Bogotá. Foto: MAURICIO MORENO EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICO25.06.2026 04:15 Actualizado: 25.06.2026 04:15

La infraestructura será una de las primeras cartas que jugará el presidente electo, Abelardo De la Espriella, para intentar devolverle mayor dinamismo a la economía colombiana. Tras imponerse en una de las segundas vueltas presidenciales más reñidas de los últimos años, el mandatario que asumirá el poder el próximo 7 de agosto propone destrabar grandes proyectos de transporte, logística y conectividad, fortalecer la participación del sector privado y acelerar la inversión como una de las principales herramientas para impulsar el crecimiento, generar empleo y recuperar la competitividad del país. LEA TAMBIÉN La apuesta llega en un momento en que el sector enfrenta uno de los mayores rezagos de las últimas décadas. La inversión en infraestructura de transporte, que hace cerca de diez años representaba alrededor del 3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), hoy apenas alcanza el 1 por ciento, mientras varios proyectos estratégicos permanecen represados y el país continúa pagando altos costos logísticos que reducen su competitividad frente a otras economías.No se trata solo de construir carreteras. El nuevo Gobierno plantea una estrategia que busca convertir nuevamente la infraestructura en un eje transversal de la economía, capaz de movilizar inversión pública y privada, dinamizar sectores como la construcción, la industria, el transporte, el comercio y los servicios, además de generar miles de empleos directos e indirectos en distintas regiones del país.Abelardo de la Espriella (der.) junto a José Manuel Restrepo, su fórmula vicepresidencial. Foto:Campaña Abelardo de la EspriellaDentro de su programa de gobierno, De la Espriella propone consolidar un entorno mucho más favorable para la inversión mediante reglas de juego estables, mayor seguridad jurídica y una reducción significativa de las cargas regulatorias que, según plantea, hoy frenan la ejecución de proyectos estratégicos. Su plan de gobierno también contempla acelerar licencias, revisar procedimientos administrativos, promover zonas económicas especiales con infraestructura adecuada y fortalecer los mecanismos que permitan aumentar la participación del capital privado en grandes obras de desarrollo.Sector prioritarioLa estrategia también pasa por reorganizar las finanzas públicas. El programa propone reducir el tamaño del Estado, optimizar el gasto y destinar una mayor proporción de los recursos hacia inversión productiva, dentro de la cual la infraestructura aparece como uno de los sectores prioritarios para impulsar la actividad económica. En esa misma línea, plantea avanzar hacia un aparato estatal más eficiente que facilite la ejecución de proyectos y reduzca los tiempos de respuesta para inversionistas y empresas. LEA TAMBIÉN La importancia de esa apuesta encuentra respaldo en distintos análisis técnicos. Un pronunciamiento conjunto de universidades y centros de pensamiento recuerda que por cada peso invertido en infraestructura el PIB podría aumentar entre 1,5 y 2,5 pesos, mientras que la actividad portuaria tiene efectos sobre 436 de las 506 actividades económicas del país, lo que convierte al sector en uno de los mayores multiplicadores del crecimiento.La modernización de los puertos del país, otra urgencia para impulsar la economía del país. Foto:Juan Pablo Rueda. ETRezagos en frentes claveSin embargo, el documento advierte que el país llega al cambio de gobierno con importantes tareas pendientes. Según ese diagnóstico, solo cuatro proyectos de quinta generación (5G) iniciaron obras durante el cuatrienio que termina, mientras otros 18 permanecen en etapa de preconstrucción, con inversiones cercanas a los 49 billones de pesos. A ello se suma el rezago en infraestructura férrea, portuaria y aeroportuaria, además de unos costos logísticos que representan el 15,6 por ciento de las ventas de una empresa colombiana, muy por encima del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)Precisamente por ese panorama, las instituciones firmantes, entre las que se cuentan el Centro de Pensamiento Económico Anif, la Universidad EIA, la Universidad EAFIT y Corficolombiana, consideran que una de las primeras tareas del nuevo Gobierno deberá ser restablecer la confianza institucional, destrabar la cartera de proyectos 5G, garantizar el pago oportuno de vigencias futuras y fortalecer el modelo de Asociaciones Público-Privadas (APP), mecanismo que durante la última década permitió desarrollar buena parte de las grandes concesiones viales del país.También plantean acelerar iniciativas privadas ya estructuradas, impulsar corredores logísticos estratégicos, avanzar en la recuperación del modo férreo, mejorar la infraestructura portuaria y fortalecer la conectividad aeroportuaria.El nuevo gobierno propone destrabar grandes proyectos de transporte, logística y conectividad. Foto:Ese enfoque coincide con la visión que han venido planteando diversos analistas sobre el papel que deberá desempeñar la inversión privada durante los próximos años. César Cuervo, director ejecutivo de Inversiones de Sura Investments, ha señalado que el margen fiscal del Gobierno será cada vez más limitado, por lo que el crecimiento económico difícilmente podrá seguir dependiendo del gasto público. En ese escenario, considera indispensable promover la inversión privada, fortalecer los mercados de capitales y ofrecer reglas de juego claras para sectores como los fondos de pensiones y las compañías aseguradoras, actores fundamentales para financiar proyectos de largo plazo."La economía colombiana tiene que revisar pronto el frente fiscal y promover la inversión privada. Una economía creciendo al 2 o 2,5 por ciento difícilmente cerrará sus brechas sociales y de desarrollo. La satanización del sector privado no es el camino", ha advertido el directivo. LEA TAMBIÉN Ahora el principal reto será pasar de las propuestas a la ejecución. El éxito de la estrategia planteada por el electo presidente De la Espriella, dependerá de la capacidad de su nuevo Gobierno para recuperar la confianza de inversionistas, acelerar los procesos de contratación, garantizar estabilidad regulatoria y poner en marcha proyectos que durante los últimos años permanecieron detenidos. Si ese objetivo se cumple, la infraestructura podría volver a convertirse en uno de los principales motores de crecimiento de la economía colombiana durante el próximo cuatrienio, coinciden los analistas. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.