El presidente del club, Alfonso Triana, acusa en una tumultuosa asamblea al directivo de IFM de "no saber perder" por intentar frenar la venta de la instituci�n al due�o de Taula Capital.La venta del Club Estudiantes de baloncesto al inversor financiero Diego Meg�a, fundador del fondo Taula Capital y de la fundaci�n Cris contra el C�ncer, queda pendiente de dos condiciones: la autorizaci�n por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD) y, si �sta se consigue, el lanzamiento de una ampliaci�n de capital inicial de 6 millones de euros por el nuevo accionista.As� lo explic� Alfonso Triana, presidente del Estudiantes y uno de sus principales socios actuales, en una tumultuosa asamblea con accionistas celebrada ayer a la que acudi� Jaime Siles, quien present� una oferta alternativa por el equipo rechazada por el consejo."Me parece que no sabes perder", espet� Triana a Siles en esa reuni�n, a la que acudieron unos doscientos socios, despu�s de que el directivo del fondo australiano IFM y consejero de Naturgy tomara la palabra para criticar al presidente por ejecutar en su opini�n un proceso de venta irregular, al no haber compartido su oferta alternativa con los �rganos gestores y el resto de accionistas.En su dura respuesta, el presidente dijo que Siles tiene una "rabieta" y le pidi� que sepa aceptar las derrotas y buscar lo mejor para el Estudiantes. Incluso sugiri� que, vista su reacci�n negativa tras el acuerdo de venta a Meg�a, otras empresas y directivos deber�an pensarse en el futuro la posibilidad de negociar con este directivo.Tras esa reuni�n, la batalla se traslada al CSD. El presidente del club explic� que ya se ha pedido a este organismo que autorice la venta a Meg�a, quien est� dispuesto a pagar 9 euros por acci�n del club (6,6 millones de euros) y se compromete a realizar una ampliaci�n inicial de 6 millones y de otros 9 millones en los pr�ximos a�os. Tambi�n ha realizado un pr�stamo urgente de 1 mill�n para reforzar el equipo de cara a la pr�xima temporada.Si no cumple con la ampliaci�n, Triana dijo que tiene derecho a recomprar las acciones que compre Meg�a a mitad de precio.En su intervenci�n en la junta, Siles indic� que vender el Estudiantes "no es como vender una casa o un coche", ya que un club de este tipo es "un activo estrat�gico" por la vinculaci�n con sus aficionados, por lo que el CSD deber�a mirar con atenci�n la compra. Tambi�n recalc� que �l mismo y su socio en la oferta, Dim�s de Andr�s, son residentes fiscales en Espa�a, mientras que Meg�a lo es en la isla de Jersey.Alfonso Triana indic� que el CSD -que debe autorizar la compra de m�s del 25% de los derechos pol�ticos en una sociedad an�nima deportiva- no deber�a poner problemas, ya que el proceso no se basa en "opiniones subjetivas", sino simplemente en ver si el comprador tiene otras inversiones en equipos de baloncesto, para evitar intereses cruzados.Adem�s, afirm� que Meg�a ejecutar� la compra a trav�s de una sociedad limitada con sede en Espa�a (Sexto Hombre SL).El CSD cuenta con tres meses para aprobar la compra. Seg�n la legislaci�n, este organismo "denegar�, mediante resoluci�n motivada, la autorizaci�n cuando la adquisici�n pueda adulterar, desvirtuar o alterar el normal desarrollo de la competici�n profesional en la que la sociedad participe". Adem�s, la norma pide que "en el caso de que el adquirente sea una persona f�sica o jur�dica residente en pa�ses o territorios con los que no exista un efectivo intercambio de informaci�n tributaria, deber� nombrar un representante en Espa�a".Varios accionistas y aficionados que asistieron a la asamblea se mostraron sorprendidos por la repentina rivalidad por comprar el Estudiantes, que milita en la segunda categor�a del baloncesto espa�ol. Hay quien la atribuye a la posibilidad de crear una gran academia para nutrir al deporte universitario estadounidense.Siles insisti� que su oferta era mejor, al ofrecer un pago de 6,8 millones de euros por las acciones y presentar compromisos de patrocinio por m�s de 20 millones. Seg�n Triana, prefer�a las ampliaciones de capital comprometidas por Meg�a, ya que no ten�a garant�as totales de que ese dinero de los sponsors llegara en el futuro.