El Málaga Club de Fútbol selló el pasado domingo su regreso, ocho años después, a la Liga EA Sports tras ganar en el partido de vuelta a la Unión Deportiva Almería por 1-2. Solo dos días después, el empresario Jamal Satli Iglesias, propietario del 49% de NAS Spain 2000, la compañía del jeque Abdullah Al Thani que atesora el 97% de las acciones del equipo de fútbol, a través de la empresa Management Empresarial Málaga (MEM), ha aprovechado el clima de euforia que se vive en la capital de la Costa del Sol para presentar, el que, en su opinión, es el plan definitivo para hacerse con el control del equipo.En una comparecencia ante varios medios locales, Satli Iglesias ha asegurado que quiere poner en marcha un plan de transformación a largo plazo dotado con una inversión potencial de hasta 600 millones de euros, basada en la venta de activos hoteleros del grupo Satli, con una cartera valorada en 900 millones de euros. Posteriormente, la generación de ingresos procederá, según Satli Iglesias, de un modelo de negocio basado en patrimonio propio, con previsión de ingresos recurrentes de entre 50 y 70 millones anuales. “Con el fin de dotar a la operación de la máxima credibilidad, ésta se formalizará elevando ante notario el contrato de la misma en la que se contempla destinar los fondos obtenidos de la venta de activos [hoteleros] al desarrollo del proyecto vinculado al Málaga Club de Fútbol”, resaltó en un comunicado.Este macroproyecto contempla la transformación del Estadio La Rosaleda en un espacio multifuncional que, además del uso deportivo, integre actividades hoteleras, comerciales y eventos. En el caso de los activos hoteleros, Satli Iglesias recalca que el desarrollo también contempla branded residences (viviendas con marca hotelera). Asimismo, el plan incluye la construcción de una residencia con capacidad para entre 1.000 y 1.500 personas, orientada a atraer clubes internacionales, especialmente del norte de Europa, para la realización de stages deportivos y programas formativos nacionales e internacionales.En una entrevista previa con este periódico, el directivo precisó algunos detalles de la operación de venta, muy vinculada a su patrimonio hotelero, en la que está siendo asesorado por KPMG. “En España estamos en Canarias, Baleares y Península, muy centrados en vacacional, y manejamos 14.000 habitaciones en todo el mundo. De ellas, 10.000 proceden del acuerdo de gestión con W2M [Iberostar], en vigor desde hace dos años, por el cual les cedimos esta cartera, repartida entre España y Caribe y que explotan con sus marcas y con las nuestras propias. Estamos supercontentos porque han superado todas nuestras expectativas”.El grupo Satli nació como un grupo de promoción inmobiliaria. A raíz de las primeras crisis de la vivienda en los primeros años de la década de los 90 empezó a crecer en el negocio turístico, primero con alquiler de apartamentos y, cuando ya vino la Gran Recesión en 2008, impulsó la parte hotelera hasta alcanzar las citadas 14.000 habitaciones. En el ámbito hotelero opera hoteles de tres a cinco estrellas bajo las marcas BlueBay, BelleVue Hotels y Blue Diamond, así como otras enseñas de terceros. Aunque en ningún momento lo precisa, buena parte de las habitaciones que quiere vender procederán probablemente de la cartera cedida a W2M, que será reemplazada por otros activos. Y en el punto de mira está México, especialmente Riviera Maya, y República Dominicana. “Cuando Trump nombra tanto a Riviera Maya es porque es el referente para empresas americanas. El 55% de los clientes es estadounidense, un 20% canadiense, un 15% local y un 10% europeo. Está en el centro de América y te pilla a pocas horas de vuelo de Estados Unidos o Canadá”. Satli Iglesias destaca que tienen varias operaciones con marcas internacionales muy encaminadas, en línea con la cerrada recientemente con Marriott y Aimbridge en Riviera Maya. Ese último contrato establece que el activo de 980 habitaciones, propiedad del grupo Satli, será operado por la división especializada en hoteles todo incluido de Aimbridge hasta que adquiera la marca de todo incluido de Marriott en 2027. La puesta en marcha de esta macroperación urbanística en Málaga dependerá, en gran medida, de que el administrador judicial del Málaga CF avale las reclamaciones del grupo Satli respecto al jeque Al Thani, el propietario del restante 51% de las acciones. “El jeque y sus directivos están siendo investigados por un juzgado de Málaga, proceso que dio lugar a la aparición del administrador judicial. No ha lugar a que se mantenga tal intervención. Debería de aplicarse de inmediato el vigente pacto de socios en NAS Spain 2000 para poder recuperar el control del club y gestionar y ejecutar el proyecto que tantas veces hemos explicado”. Satli concluye que tras más de seis años de intervención judicial que han condicionado la gestión del Málaga Club de Fútbol, comienza a producirse una progresiva desescalada de dicha intervención, “abriendo un nuevo escenario para el futuro de la entidad”.
El copropietario del Málaga CF invertirá 600 millones en el equipo tras cerrar la venta de una parte de sus hoteles
El empresario Jamal Satli, propietario del 49% de las acciones, se compromete ante notario a destinar el dinero a una ambiciosa reforma del estadio de La Rosaleda, con hoteles y zona comercial, y a una nueva residencia de 1.500 plazas para atraer concentraciones de equipos de otras ligas










