Ciudad de México / 25.06.2026 01:38:29
Los emprendedores no operan en el vacío: su éxito depende del ecosistema que los rodea”, decreta la Red Aspen de Emprendedores para el Desarrollo (ANDE), y en México falta asumirlo si queremos encargarles la generación del empleo, sostener al Plan México y a las cadenas de suministro del T-MEC.Para ser un motor de crecimiento las pymes necesitan una red que permita acceso a financiamiento, mentoría, integración comunitaria, espacios digitales y políticas públicas. También se requiere colaboración.Lograr esta red en nuestro país es un reto gigante porque no es lo mismo fundar una empresa en Monterrey que en Mérida o La Paz. Cada ecosistema tiene barreras distintas y lo que funciona en San Luis Potosí, fracasa en Chihuahua. Pero existe investigación y diagnóstico para tener el cimiento y construir ecosistemas funcionales. Se trata de tener una visión compartida, entender quién hace qué y cooperar, explica ANDE en “Modelo Para el Diagnóstico de Ecosistemas de Emprendimiento”, realizado con Fundación Coppel.Hay más de 4 millones de mipymes con 27 millones de empleos que aportan más de la mitad del PIB nacional. Los retos generales: supervivencia (tres de cada 10 fracasan al año y cinco de cada 10 al segundo), digitalización (la mayoría opera con conectividad básica, menos de medio millón ha iniciado un proceso formal de digitalización o tiene factores tecnológicos integrados), y financiamiento.Las mipymes, además, son susceptibles al contexto económico y hoy una de cada 10 no ha logrado retomar ventas en lo que va del año, según un estudio de Xepelin que muestra la fragilidad de la operación diaria.Si sabemos que el ecosistema es el trampolín. ¿Por qué no iniciar la colaboración?El flujo de un ecosistema se entiende, según ANDE, vía cinco actores —gobierno, academia, sector privado, proveedores de capital y organizaciones de apoyo— y cuatro etapas de desarrollo —individuos inspiradores, individuos capacitados, startups y pequeñas empresas en crecimiento. Esta taxonomía permite encontrar las barreras, porque “un ecosistema puede ser muy efectivo inspirando personas, pero deficiente formándolas”, expone ANDE, y “cada interrupción en el flujo señala una oportunidad de intervención distinta”.Hay 10 ciudades con un diagnóstico detallado realizado por ANDE, Fundación Coppel y el Tecnológico de Monterrey. Hay esfuerzos, gobiernos locales trabajan con el sector privado y organizaciones sin fines de lucro, pero están aislados y se carece de infraestructura de vinculación. ¿Quién levanta la mano? O será que la pregunta es: ¿a qué hora el manotazo?









