Araceli Menduiña: “En tierra no puedo correr ni saltar, pero en la piragua me siento libre”

▼ Ver reportaje completo

“Lleva mucho tiempo aprender a ser joven”. Esta frase que se atribuye a Picasso parece que fue escrita para Araceli Menduiña. A los 54 años, la piragüista gallega debutó en los Juegos Paralímpicos de París 2024, la competición más importante a la que puede aspirar un deportista. Y no fue allí para disfrutar simplemente del escenario. Fue para competir y medirse con las mejores. En la capital francesa consiguió un cuarto puesto, quedándose apenas a una palada de subir al podio.

“Seguro que era la deportista más mayor que competía”, recuerda Araceli. Pero un atleta no se define por lo que dice su DNI, sino por lo que se esfuerza, por lo que entrena, por su talento y, por supuesto, por su entusiasmo. Y en todo eso a Araceli no le gana nadie. Aquellos juegos fueron, como ella misma reconoce, “la guinda a toda una vida dedicada al piragüismo; el premio más bonito que se puede recibir”.

“Mi participación en París 2024”, confiesa Araceli, “fue la guinda a toda una vida dedicada al piragüismo; el premio más bonito que podía recibir”