Carmen Ramon Iglesias 1
Palma (EFE).- La imagen del veterinario asociada al cuidado de las mascotas esconde una realidad mucho más compleja. Detrás de una profesión cada vez más demandada por la sociedad se encuentra uno de los colectivos sanitarios más vulnerables desde el punto de vista emocional, con una tasa de suicidio cuatro veces mayor que la de la población general.
Así lo advierte en una entrevista con EFE Ramón García Janer, a pocos días de poner fin a su cuarto mandato como presidente del Colegio de Veterinarios de Baleares, un cargo que asumió hace 24 años y del que espera que se le recuerde por su honestidad, su cercanía y por su compromiso con el bienestar de la profesión.
El especialista incide en la importancia de respaldar y ayudar desde el colegio a una profesión condicionada por la carga emocional que supone trabajar a diario con la enfermedad, el sufrimiento y la muerte, muchas veces por eutanasia.
García, que viene desarrollando su actividad profesional en el campo de la salud pública y la seguridad alimentaria, reconoce que la profesión ha experimentado una transformación profunda en apenas dos décadas.







