“¡Antonio, Antonio, soy mamá! ¡Antonio, soy mamá, estoy aquí!”, grita una madre frente a los escombros de un edificio en Caracas, derrumbado por los terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles.Los vecinos contemplan, impotentes, los escombros de esta torre que tenía al menos 22 plantas. Algunos trepan por los restos de hormigón, aguzan el oído con la esperanza de oír una llamada de auxilio. Pero solo el silencio les responde.Mientras esperan a los servicios de emergencia, un agente de policía los acompaña. “Necesitamos linternas”, suplica un voluntario improvisado mientras cae la noche.“Tania, Tania!”, llama otra persona ante los escombros, en el barrio de Los Palos Grandes, una zona de clase media llena de restaurantes y cafeterías.En la calle, un hombre llora suavemente.A las 18:04 hora local (22:04 GMT), Venezuela fue sacudida por dos terremotos consecutivos, de magnitudes 7,2 y 7,5.Los habitantes, presa del pánico, salieron inmediatamente a la calle. Muchos tardaron en regresar a sus casas y oficinas, temiendo nuevas réplicas.Por el momento, los daños aún no han sido evaluados y no se ha hecho público ningún balance.Es el primer terremoto de esta magnitud registrado en el país desde 1967, a pesar de que los seísmos son frecuentes.Hace casi 60 años, el barrio de Los Palos Grandes, en el este de Caracas, ya fue el más afectado. Edificios enteros se derrumbaron y se lamentaron 236 muertos.“Rugido profundo”En La Castellana, un barrio colindante con Los Palos Grandes, María Romero salió precipitadamente de su piso.“Se movía muchísimo y hacía un ruido como de rugido profundo”, describe a la AFP esta ingeniera de 48 años.«En un segundo, pensé en refugiarme debajo de la mesa, pero decidí salir: me subí a un banco y salté por encima del muro de mi piso», explica. Varios muros de su vivienda están ahora agrietados.No muy lejos, muchas personas salen del centro comercial Sambil, uno de los más grandes de la capital. Todavía están en estado de shock.Zenia González, de 52 años, consuela a una adolescente que llora. “Esperamos a que pasara y bajamos corriendo por las escaleras mecánicas. Tuvimos que esperar porque todo temblaba demasiado. Se hizo muy largo”, relata a la AFP.“Todo empezó a moverse como si estuviéramos en el agua, como si fueran olas. Fue horrible”, explica Odalis Escalona, empleada de banca de 54 años.Decenas de personas intentan alejarse. Una mujer grita: “Jesucristo es el Señor”.Varios edificios han sido destruidos en otros puntos de la capital y el aeropuerto internacional de Caracas ha sido cerrado debido a los daños. La presidenta interina Delcy Rodríguez ha declarado el estado de emergencia.«Es probable que el balance sea elevado y que los daños sean importantes», ha advertido el United States Geological Survey (USGS).Lo siento, pero necesito el texto en francés que deseas traducir al español. ¿Podrías proporcionarlo?
“¡Antonio, soy mamá!”: Venezuela busca a los desaparecidos tras un doble terremoto
Es el primer terremoto de esta magnitud registrado en el país desde 1967










