"A veces este viaje es un viaje de muerte, que lo sepan los jóvenes". El cineasta Matteo Garrone se refería a la travesía que hacen miles de personas cada año desde África a Europa en la que se enfrentan a los mercaderes de esclavos de Libia, a las mafias, al desierto y al mar. Lo decía a propósito de su película Yo capitán (2023), que había hecho para alertar de ese peligro mortal. Ahora Ousman Umar, un superviviente que consiguió llegar a Europa cuenta en primera persona su propia odisea en Viaje al país de los blancos, la ópera prima de Dani Sancho, en la que ha colaborado como guionista y como actor. PublicidadGhanés, Ousman Umar hoy es un activista defensor de los Derechos Humanos, escritor y una voz destacada en la difusión de esos riesgos extremos del viaje a Europa. Fundador de Nasco Feeding Minds, una ONG a través de la que construye escuelas con equipos informáticos en su país para ofrecer una educación digna a los niños y la información para que comprendan el peligro de esa aventura. Cómo ha llegado hasta aquí tiene mucho que ver con su férrea determinación y con sus primeros días en Barcelona.Salió de Ghana cuando era un preadolescente, con 12 años. Le abandonaron en el desierto del Sáhara, donde solo sobrevivieron seis personas de las 56 que formaban el grupo. Trabajó sometido a condiciones esclavistas en Libia. En la travesía por mar murió Mussa, su mejor amigo. Vivió experiencias muy duras en un centro de acogida. Y cuando llegó, por fin a Barcelona, malvivió en la calle alimentándose con los restos de comida para gatos que encontraba. Un infierno del que salió gracias a una mujer buena que le ayudó. Ver vídeo Tráiler Oficial de la película 'Viaje al país de los blancos'.A Contracorriente FilmsTenía 16 años y era analfabeto. Trabajó sin descanso en un taller de bicicletas para pagarse los estudios, primero el bachillerato, luego en la Universidad estudió dos cursos de Químicas, cursó un máster en Dirección, Gestión y Organización de ONG por ESADE y cursos en el IESE Business School. PublicidadAutor de dos libros biográficos, Viaje al país de los blancos y Desde el país de los blancos, se convenció de que contar desde el cine su historia, la que relata en el primer texto, sería una buena manera de dar a conocer su gran objetivo, dotar de equipos informáticos y de educación a los niños y jóvenes de su país y otros lugares de África. "Hoy todo el mundo entiende que el portátil es la biblioteca más grande del mundo, pero al principio, no, y el gobierno de Ghana dijo que no tenía 12.000 euros para comprar 45 ordenadores. Ahorré trabajando y los compré yo".Con guion de Guillem Clua y el propio Umar, la película no se detiene en la travesía hacia Europa, aunque muestra momentos del personaje en su infancia en su tierra. Centrada en su llegada a Barcelona, es una historia que incide en el encuentro que tuvo en esta ciudad con aquella mujer, en la ficción es Montse (Emma Vilarasau), y cómo ésta pudo cambiar su vida.Publicidad"Estaba en la calle durmiendo, llevaba dos meses sin ducharme, con la ropa sucia, olía fatal, y esta señora, que no es rica, es de clase media baja, no sintió el olor", recuerda Ousman Umar, que confiesa que a veces se pregunta "¿qué mal he hecho en la vida para encontrar una gente tan mala si hay personas tan buenas como ella? Razones para decir que el mundo es una mierda tengo todas, pero prefiero ver el vaso medio lleno que medio vacío, porque creo que merece la pena".Ousman se interpreta a sí mismo en esta película, en la que le acompañan Benjamin Adams (el personaje en la adolescencia), Víctor Say (en la infancia) y Jordi Bosch, entre otros. En ella hay secuencias rodadas en Ghana y España, en catalán, inglés, twi y castellano. Todo ello siguiendo fielmente la realidad de su historia, aunque, como él mismo confiesa, suavizándola mucho "para que sea digerible"."Actuar para mí ha sido volver a vivir lo que me pasó. Lo peor es volver a mirar de cerca a aquel niño que fui, volver a sentir ese frío que sentí en las calles, esa indiferencia, cuando una papelera valía más que yo…", continúa Ousman, que dice que también hay que hablar "de la hipocresía". "Si voy vestido con traje y corbata, soy el hijo de Barack Obama. Todo el mundo me sonríe. Si voy con un chándal, soy el negrito que viene a robar".Estrenada en el Festival de Málaga y título de inauguración del BCN Film Fest, Viaje al país de los blancos es, para Ousman Umar, "una oportunidad" de dar a conocer el trabajo de su ONG y conseguir fondos para continuar con ello. A día de hoy, sin apoyo institucional, Nasco Feeding Minds tiene 17 aulas de informática que benefician a más de 58 escuelas, y cada año, más de 66.000 niños pasan por estas aulas. "Aún me acuerdo perfectamente cuando intenté convencer a mi hermano de que no subiera a una patera, que se quedara allí y alimentara su mente. Parece muy fácil, pero cuando él había visto que yo había logrado llegar vivo, estaba dispuesto a hacerlo a cualquier precio. No había manera de convencerle de que se quedara en Ghana, pero después de ver cuerpos flotando a mi alrededor en el mar, lo que pasé en el desierto y las cárceles… tenía que hacer cualquier cosa para evitar que mi hermano lo repitiera", explica Osumar Uman, que convenció finalmente a su hermano que "aceptó el reto de alimentar su mente en origen. Para eso estamos trabajando mucho, pero necesitamos apoyo. La solución a la realidad de tantas personas no está en el destino, está en el origen del problema".
La adaptación de 'Viaje al país de los blancos' lleva al cine la odisea de un migrante rumbo a Europa
La ópera prima de Dani Sancho cuenta la historia real de Ousman Umar, un joven ghanés que vivió durísimas experiencias en su viaje a Europa, que duró cinco años, y hoy es un destacado activista.









