Seis meses después de jurar el cargo, el alcalde socialista de Nueva York, Zohran Mamdani, conserva sus índices de popularidad casi intactos y está utilizando este capital político para inclinar el Partido Demócrata hacia la izquierda. Los candidatos insurgentes que apoyó Mamdani en las elecciones primarias a tres escaños de Nueva York en la Cámara de Representantes han ganado, llevándose por delante a varios próceres del establishment centrista. La victoria más sonada fue la de Darializa Ávila Chevalier, una activista socialista de 32 años, contra Adriano Espaillat: un hombre con más del doble de edad que lleva en la política desde 1996. El respaldo oficialista a Espaillat, líder del Congressional Hispanic Caucus de la Cámara Baja, no bastó para mantener su escaño. "¿Dónde está nuestro congresista cuando ICE secuestra a sus representantes? ¿Por qué deberíamos permitir que Adriano Espaillat vote a favor de gastar miles de millones en bombas en el extranjero cuando aquí mismo, en la ciudad de Nueva York, nos cuesta pagar el alquiler y la comida?, dijo Ávila Chevalier, empleada de una oficina de defensa pública, en uno de sus vídeos de campaña. El congresista Dan Goldman, que también recibió la bendición del líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, perdió ante el progresista Brad Lander, antiguo "controlador (controller)" (una figura similar a la de defensor del pueblo) de Nueva York y aliado de Zohran Mamdani. El tercer escaño en liza se lo llevó la congresista estatal y socialista Claire Valdez. TE PUEDE INTERESAR Ni siquiera Jack Schlossberg, único nieto del presidente John F. Kennedy, logró traducir su sangre azul, su juventud, su fortuna ni su amplia presencia en redes, en una victoria. Los tres aspirantes vencedores tienen en común, además del patrocinio de Mamdani, su vocación de aplicar reformas económicas socialistas y su rechazo al actual Gobierno genocida de Israel. Lo que podría parecer dinamita política en Nueva York, donde viven 1,7 millones de personas de confesión judía, la mayor cantidad de todo el planeta con la única excepción de Tel Aviv, no parece pesar en los cálculos de los votantes. De hecho, estos candidatos, incluido Brad Lander, judío, han colocado esta cuestión en lo alto de su argumentario. Durante su discurso de la victoria del martes, Lander reiteró sus críticas: "Nuestro partido debe admitir que la estrategia de Joe Biden de 'abrazar a Bibi' fue un error catastrófico", dijo Lander. "No podemos seguir pagando las guerras de Netanyahu con el dinero de nuestros impuestos. Los votantes demócratas lo están diciendo alto y claro (...). Seré uno de los miembros judíos del Congreso más dispuestos a defender los derechos humanos de los palestinos, y me opondré firmemente a la intolerancia dirigida contra los judíos", añadió, en reconocimiento, también, al aumento de los incidentes antisemitas. Las palabras de Lander están en línea con los sondeos de opinión. Una encuesta de The New York Times refleja que el 44% de los neoyorquinos expresan una simpatía mayor por la causa palestina que por la israelí; aquellos que defienden la causa israelí suman el 26%. Estos sentimientos tienen un claro sesgo generacional: entre los neoyorquinos de 18 y 34 años, el respaldo a Israel es apenas del 13%. "Estamos librando una batalla para salvar la república" Dado que Nueva York es un bastión de la izquierda, las elecciones verdaderamente sensibles suelen ser las primarias. Quien gane la candidatura demócrata tiene casi asegurada la victoria sobre los republicanos en los comicios de mitad de mandato, en noviembre. De los 12 congresistas que ahora mismo representan a la Gran Manzana en el Congreso, solo una, Nicole Malliotakis, es republicana. Aun así, los republicanos se han especializado, a raíz del auge del identitarismo woke entre 2020 y 2023, en retratar estas posturas como una forma de odio contra Estados Unidos. Y no han tardado en capitalizar estas victorias. "Esto no es una broma", dijo este miércoles el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson. "Estamos librando una batalla para salvar la república, y todos los estadounidenses deben tomarse esto en serio. Tienen que despertar. Las próximas elecciones de mitad de mandato no son como las de años anteriores; estas decidirán el rumbo del país. ¿Mantendremos nuestro estatus como república constitucional al llegar a nuestro 250.º aniversario?". Según Johnson, la alternativa a votar republicano es caer en las garras de una "utopía comunista", en referencia a los tres potenciales congresistas demócratas. "Anoche, un grupo de candidatos que literalmente desprecia a Estados Unidos ganó en Nueva York", dijo el influencer de derechas Ben Shapiro, jefe del medio The Daily Wire. "Los demócratas del establishment, que viven temerosos de sus bases radicalizadas, cederán ante ellos. Para 2028, personas que odian al país y desean destruirlo podrían estar al mando". TE PUEDE INTERESAR Otras voces del espectro conservador, sin embargo, han destacado una parte del secreto del éxito de estos candidatos socialistas, más allá de su agenda. El truco puede estar en haber devuelto la política a la calle: algo que hizo Mamdani, organizando partidos de fútbol o recorriendo continuamente los barrios, y que están imitando el resto de candidatos. "La DSA [Demócratas Socialistas de América] es, en general, una organización fascinante", dijo Reihan Salam, presidente del think tank conservador Manhattan Institute. "Estamos viendo un partido político de verdad. Hay un universo de personas que llaman a las puertas y con las que se tienen relaciones auténticas. Buena parte de la campaña de Mamdani consistió en juntarse y hacer amigos. El hecho de que esto tiene un cierto filo, es lo que le da significado". Si no hay sorpresas, como apunta el periodista local neoyorquino Peter Sterne, el año que viene la rama socialista demócrata tendrá tres representantes en el Congreso (Brad Lander no es del DSA, pero sí Alexandria Ocasio-Cortez), cuatro en el Consejo Municipal de Nueva York y 15 representantes estatales. Aunque la tendencia es al alza, siguen siendo unas cifras irrisorias: tres socialistas en la Cámara de Representantes suponen menos de un 0,7% de los escaños. TE PUEDE INTERESAR Fuera de Nueva York, donde la izquierda siempre ha jugado con ventaja, destacan otros socialistas o populistas que han desafiado al aparato del partido. El más notable es Graham Platner, un polémico granjero de ostras y veterano de guerra de Maine, candidato demócrata al Senado; en Washington DC, la socialista Janeese Lewis George prácticamente ha asegurado la alcaldía tras ganar las primarias. También el presidente del país, Donald Trump, se refirió a estas primarias, aunque la pregunta que le hicieron sobre una ley de vivienda no tenía nada que ver con Nueva York ni con las midterms. "Quieren que vengan muchos comunistas", dijo en un encuentro espontáneo con la prensa. "La gente a la que están aupando es comunista. Y este país no va a tener comunistas".