Estados Unidos tiene un sistema político singular. Es prácticamente imposible que un tercer partido sea viable electoralmente. Pero lo que sí es posible es mover ideológicamente a los dos partidos, el Demócrata y el Republicano, a través de las primarias. ¿Por qué? Porque en la gran mayoría de los cargos institucionales en juego, el representante no depende de las elecciones generales, sino de las primarias, porque la gran mayoría de los distritos los ganan de calle republicanos o demócratas.
Así es como Donald Trump ha convertido el viejo partido conservador republicano en una amalgama de ultras que no le discuten una coma.
Y eso también es lo que ha pasado este martes en las primarias de Nueva York, donde el DSA (Socialistas Democráticos de América) y el alcalde socialista de Nueva York, Zohran Mamdani han empezado a convertir esa nueva mayoría progresista en la ciudad en representación institucional, ganando las tres elecciones primarias que han disputado, incluso contra el aparato del Partido Demócrata. Y en esas victorias ha desalojado a dos congresistas con escaño y ha ganado un tercero frente al candidato apoyado por la congresista saliente, Nydia Velázquez.
La victoria más clara ha sido la de Brad Lander, quien ha derrotado al actual congresista Daniel Goldman, apoyado por el establishment demócrata. Lander es el antiguo interventor de la ciudad de Nueva York, y contó con el respaldo del alcalde Mamdani, y del senador Bernie Sanders.










