El profesional que diga "uso mucha IA" tendr� cada vez menos fuerza que el que demuestre que sabe d�nde usarla, cu�nto cuesta y qu� valor genera. No es el fin de la IA en el trabajo, sino el fin de la IA usada sin rendici�n de cuentas.Hace apenas veinte d�as Nickle LaMoreaux, vicepresidenta s�nior y directora global de recursos humanos de IBM, responsable de la gesti�n de m�s de 300.000 empleados de la compa��a en 175 pa�ses, intervino en la NY Tech Week 2026. All� solt� una peque�a bomba de tiempo que ya ha penetrado en el b�nker de los que usan la IA en las empresas y en los refugios de aquellos que todav�a son reticentes a utilizar la inteligencia artificial.De forma muy resumida, LaMoreaux ven�a a decir que las empresas tendr�n que decidir cu�ndo merece la pena que los empleados usen IA y cu�ndo el valor no justifica su (alto) coste.IA profesionalizadaDurante los tres primeros a�os de la inteligencia artificial en la empresa, la consigna ha sido "probar r�pido, usar m�s, formar a todos, lanzar pilotos y evitar quedarse atr�s". Pero las opiniones de Nickle LaMoreaux reflejan que esa etapa empieza a agotarse. LaMoreaux nos recuerda que la IA "no es gratis" y que las empresas pronto tendr�n que decidir si el valor de usarla justifica su coste. Esta advertencia marca el paso de la IA como "entusiasmo corporativo" a la IA como disciplina de gesti�n.La idea no implica que las empresas vayan a frenar la adopci�n de la IA. IBM, de hecho, es uno de los casos m�s activos de integraci�n de IA en procesos internos. Lo que LaMoreaux plantea no es "menos IA", sino "una IA m�s profesionalizada", con presupuesto, m�tricas, gobierno, casos de uso claros y responsabilidad sobre el retorno.El cambio empieza por la realidad de que buena parte de la IA generativa se cobra por consumo. OpenAI explica que los modelos procesan texto en tokens, unidades que pueden ser caracteres, fragmentos de palabra o palabras completas. Y sus precios de API se expresan precisamente por mill�n de tokens de entrada y salida. Eso convierte la IA en un coste variable, parecido al del cloud: cuanto m�s se usa, m�s se paga.'Tokenmaxxing'Este modelo de coste ha precipitado el fen�meno del tokenmaxxing, que implica medir, comparar y premiar a los empleados que m�s tokens consumen, como si el gasto en IA fuera una se�al de innovaci�n o de productividad. Fortune lo ha descrito como "una mala m�trica, porque el consumo de tokens no mide productividad empresarial".Financial Times explicaba recientemente el caso de Amazon, que clausur� una clasificaci�n interna de uso de la IA. Y Uber impuso l�mites de gasto por empleado tras consumir su presupuesto anual de IA en cuatro meses, tras haber animado a los trabajadores a usarla "lo m�ximo posible".Las ideas de LaMoreaux influir�n en la carrera profesional de millones de usuarios de IA: el profesional valioso ya no ser� simplemente el power user que prueba todas las herramientas, que lanza muchos prompts o presume de automatizaciones, sino el que sea capaz de traducir la IA a resultados verificables.La pregunta dejar� de ser "�usas IA?", y pasar� a ser "�qu� mejora medible has producido con IA?". Un informe de McKinsey coincide con LaMoreaux en que "las organizaciones que capturan m�s valor no s�lo adoptan herramientas, sino que redise�an procesos y escalan la IA en funciones concretas".Otra consecuencia es que usar mucha IA sin demostrar valor puede convertirse en un riesgo de reputaci�n: en la fase de entusiasmo, el usuario intensivo parec�a innovador. En la etapa de disciplina, puede parecer caro e incapaz de distinguir entre el trabajo relevante y el ruido.Prima de IAEse cambio afectar� tambi�n a la prima de IA. PwC estima que los trabajadores con habilidades de IA ya reciben una prima salarial media del 62%, pero esa prima no recompensar� indefinidamente el uso b�sico de herramientas. A medida que la alfabetizaci�n en IA se generalice, la ventaja salarial se concentrar� en quienes combinen dominio del negocio, criterio econ�mico, capacidad de redise�ar procesos, supervisi�n de calidad y gesti�n del riesgo.El nuevo perfil premiado no ser� el ingeniero de prompts aislado, sino el profesional h�brido: un financiero que usa IA para acelerar an�lisis sin perder control sobre los supuestos; un abogado que automatiza la revisi�n documental sin comprometer la confidencialidad; un reclutador que usa IA para mejorar el matching sin reproducir sesgos... Esto coincide con el diagn�stico del estudio AI at work: strategy matters more than tools, de Boston Consulting Group: muchos empleados ya ahorran tiempo con la IA, pero dos tercios reciben poca o ninguna orientaci�n sobre qu� hacer con ese tiempo.La profesionalizaci�n traer� nuevos roles internos, como AI trainers, especialistas de datos, seguridad y agentes, analistas de ROI y estrategas de IA. LaMoreaux cree que "alguien tendr� que decidir no s�lo c�mo desplegar la inteligencia artificial, sino cu�ndo no hay que usarla".La alfabetizaci�n en IA se convertir� adem�s en un requisito b�sico de empleabilidad. No saber usarla empezar� a ser una carencia profesional. La inteligencia artificial deja de ser un experimento distribuido y pasa a ser una capacidad empresarial que debe administrarse.
Se busca al verdadero experto en IA
Hace apenas veinte d�as Nickle LaMoreaux, vicepresidenta s�nior y directora global de recursos humanos de IBM, responsable de la gesti�n de m�s de 300.000 empleados de la...








